Desde niño en mi casería de guacamayas, Juticalpa, Olancho, mi padre, un campesino de gran sabiduría natural me enseñó todas las razones para no cortar los árboles y que al utilizar alguno, sacarle todo el provecho y sembrar otro o más. Con el tiempo fui invitado a dirigir la oficina jurídica de la COHDEFOR, en el gobierno del presidente Carlos Roberto Reina. Entonces consolidé mis conocimientos y conciencia sobre el bosque, áreas protegidas y vida silvestre. Nadie me volvió a ver con un fusil de casería semiautomática que tenía. En esa ocasión la Empresa Nacional de Energía Eléctrica solicitó permiso para hacer un tendido eléctrico por el centro de La Tigra lo que implicaría derribar varios kilómetros de árboles; al llegarme el expediente dictaminé que no se podía, señalando otros lugares menos dañinos y el gerente resolvió en el mismo sentido; como la ENEE no se ha quemado en sus archivos debe estar la documentación. Esa es área protegida con su núcleo y zona de amortiguamiento, plan de manejo y una protectora llamada AMITIGRA; además es el pulmón y fuente originaria de agua vital para Tegucigalpa y muchas comunidades más. Las partes deben hacer una investigación profunda y sin sesgos de ninguna naturaleza sobre todos los aspectos y en base al diálogo sincero encontrar una solución, teniendo en cuenta la gran vulnerabilidad en que nos ha sumergido el cambio climático y calentamiento global en que la tendencia es agostarse las fuentes de agua. Ese enorme proyecto de vivienda siempre tendrá impacto en el área que puede minimizarse tomando medidas preventivas, pero aunque se hagan pozos el agua disminuirá. La solución debe pretender proteger a la gente y no dañar en extremo la inversión privada. No sé que ha opinado el ICF; si ha asumido responsabilidad MI AMBIENTE. El ingeniero José Antonio Galdames fue funcionario del ente forestal y mejor que nadie conoce estos asuntos. Y es clave para orientar una solución idónea controlando la codicia que a veces interfiere.
El asunto es complejo y la inicial reacción de las comunidades hace prever un conflicto peligroso que podría llevar hasta la violencia y perder vidas humanas; estos problemas se sabe cómo empiezan pero no cómo terminarán. En algún momento podría ofrecerse a la Empresa otra alternativa aceptable o si la tierra es privada el Estado comprarla. Hay que actuar rápido y hacer lo correcto.
Abogado Armando Matute Fortín
Celular 9548-2089
Tegucigalpa, M.D.C.