Por Carlos Medrano
Periodista
No hay duda que “Tito” Asfura es y ha sido el mejor alcalde de la historia de la capital hondureña, Tegucigalpa y Comayagüela, la ha cambiado, la ha transformado, el tráfico es más fluido y vemos obras que mejoran nuestra calidad de vida.
Por supuesto que falta mucho por hacer, ya que el rezago de la ciudad es gigantesco, por desgracia nos han gobernado una pila de alcaldes que llegaron a figurar, otros a robar, otros a utilizar esa posición privilegiada para lanzar candidaturas, en fin, una desgracia.
Hoy los capitalinos en una gran mayoría, aprobamos la gestión del primer ciudadano de esta ciudad, pero hay una tarea que sin lugar a dudas debe ser prioridad y es el agua.
Ahora “Tito” enfrenta un desafío titánico, que estamos seguros que sabrá sortear debido a su dinámica de trabajo, y es proveer de agua a un lugar donde habitan más de un millón de personas que en su mayoría no les llega el agua potable, la compran en baldes a precios estratosféricos.
La tarea es abrumadora debido al desastre heredado de una institución quebrada por los políticos y utilizada para proselitismo en tiempos electoreros.
Don Nasry, según la información proporcionada, ya inició a licitar dos o tres represas que aumentarán la cantidad de agua almacenada y que es fundamental para estos veranos, cada vez más intensos.
De ahí que la solución es compleja porque para esto se necesitará mucho dinero, que no sabemos si lo tiene el alcalde, o si le echará una mano el gobierno central.
Esta decisión de construir más represas, dará una solución a mediano plazo, pues se tardará, entre licitar, adjudicar, iniciar la obra y terminarla, varios años en donde se deberán buscar salidas más inmediatas para enfrentar la crisis existente.
Otro problema por solucionar es similar al que tiene la ENEE y es el control de pérdidas, ya que por años y años no se hizo nada al respecto.