El Instituto Nacional del Diabético (Inadi) realizó el IV Congreso Nacional de Diabetes, que resultó un éxito, donde personal médico y pacientes se capacitaron para desarrollar competencias para tratar la enfermedad.
Durante un congreso y taller que se ha desarrollado por dos días consecutivos, se han fortalecido las actividades de trabajo y estilos de vidas de pacientes y médicos del Inadi.
Durante este tiempo se compartieron y aseguraron prácticas indispensables para el buen control de la diabetes, actividades básicas como autocuidado y manejo del tratamiento.
El director del Inadi, Óscar Gómez, destacó que en el taller se está capacitando a los pacientes que a diario visitan el centro asistencial, para que puedan llevar estilos de vida saludable.
«Desafortunadamente no podemos invitar a todos los pacientes, ya que el número es alto, pero sí están participando bastantes, ya que este es un taller piloto», señaló Gómez.

Algunos especialistas fueron los encargados de formar a los pacientes que participaron del taller en el que se les explicó la forma correcta en que deben alimentarse y como llevar el tratamiento de manera correcta.
Al menos 80 pacientes del Inadi, de manera clara y sencilla conocieron los factores de riesgo, y las complicaciones que pueden tener si no se cuidan de manera adecuada.
También conocieron como prevenir la enfermedad mediante algunos cambios en su estilo de vida, se les fortalecieron en autocuidados, insulinas y como aplicarla, actividad física, diabetes mellitus, la alimentación y cuidados de pie en pacientes con diabetes mellitus.
Gómez afirmó que «cada día está creciendo el número de pacientes diabéticos, cada día nosotros recibimos de 350 a 400 pacientes diarios y por los menos 15 son casos nuevos y esto es preocuparse, porque está aumentando la enfermedad».

Según Gómez hay diferentes factores que están causando más pacientes, algunos son genéticos y es donde las personas deben tomar conciencia y buscar ayuda temprana y otros que se dan por el estilo de vida que llevan sin ningún control.
En Honduras ya se contabilizan más de un millón de pacientes diabéticos, donde hombres, mujeres y niños son afectados sin importar edad o estatus social.
Estos congresos y talleres son parte de la prevención que tanto médicos como pacientes deben llevar a la demás población para que estas cifras no sigan creciendo o que personas sigan muriendo a causa de la diabetes.
Entre los pacientes que recibieron este taller encontramos a Vilma Reyes, quien padece de diabetes y es hipertensa desde hace ocho años atrás.
Ella inició su tratamiento en un centro de salud de la capital, y posteriormente fue remitida al Hospital Escuela Universitario (HEU), y desde hace dos años es tratada en el Inadi.
“Desde que yo llegue al Instituto me han atendido muy bien, y yo he aprendido muchas cosas sobre mi enfermedad y como cuidarme, tengo una vida normal, aunque soy diabética e hipertensa», destacó Reyes.
Según los médicos este tipo de tallares grupales resultan eficaces, ya que se aumentan los conocimientos de la enfermedad y un manejo más eficaz y reduciendo algunas situaciones de crisis.
Reyes aseguró que «durante este taller yo he aprendido muchas cosas que desconocía, cosas que han dicho los otros pacientes y los doctores y que ahora yo podré poner en práctica».
Más de 90 mil nuevos casos de diabetes se diagnostican cada año en Honduras, situación que el año 2018 cobró la vida de 861 personas en nuestro país.
La epidemióloga del Inadi, Laura Giacamán, destacó que muchas de estas muertes corresponden a personas que tiene más de 60 años de edad.
«336 hombres murieron por diabetes y 457 mujeres, haciendo un total de 793 personas que murieron en 2018 por causa de esta enfermedad, de los cuales más del 70 por ciento son personas con 60 y más años», detalló Giacamán.
Según algunos estudios se proyecta que un millón 21 mil ciudadanos tengan la enfermedad, de los cuales al menos el 50 por ciento no sabe que padece de diabetes, lo que significa que cuando llegan a los centros asistenciales se presentan con complicaciones como insuficiencia renal y retinopatía diabética, argumentó