Por Adán Hilario Suazo Molina
Coronel de Aviación ®.
La ONU ha adoptado por consenso en el 2015, los objetivos globales de desarrollo sostenible (ODS), entre los cuales se destacan: fin a la pobreza, cero hambre, salud y bienestar, educación de calidad, igualdad de género, agua limpia y saneamiento, energía asequible y no contaminante, industria, innovación e infraestructura, acción por el clima, vida marina y vida de los ecosistemas. Frente a los ODS, simplemente debemos conocer algunos datos de Taiwán como referencia comparativa: 99.8% de cobertura en salud universal, reciclaje del 55.7 de sus desechos, 98.9% de alfabetización, 4.2% de mortalidad infantil, 1.6% de hogares con ingresos bajos; todos los datos citados, están sobre los estándares trazados en los objetivos ODS.
“Taiwán es un socio global vital en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU”, expresó Kelly Wu-Chiau Hesite, ministro de Relaciones Exteriores.
Contrario a la lógica, el efecto de la Resolución 2758 de la ONU de 1971, ha bloqueado todo esfuerzo de Taiwán para contribuir en la consecución de los ODS, a pesar que la resolución mencionada, no establece que Taiwán, no puede ser miembro de la ONU o que deba obligatoriamente ser parte de la República Popular China. No obstante y contrario a aislarse o conformarse con aceptar un mandato aplicado a conveniencia, Taiwán se mantiene persistente en su reclamo legítimo, de que se conceda voz y plenos derechos universales, para sus 23 millones de habitantes, y su reconocimiento, autodeterminación y soberanía.
El hecho de no ser aceptado por la ONU, ha perturbado también su derecho a pertenecer, colaborar con su experiencia, investigaciones y ayudar materialmente a los organismos técnicos como ser: Policía Internacional (INTERPOL), Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional de Aviación Mundial (OACI).
Debemos destacar, que Taiwán fue estado fundador de la ONU y por lo tanto, de los citados organismos.
La OACI en particular, es una agencia de la ONU, creada en 1944 para estudiar los problemas de la aviación civil internacional y promover los reglamentos y normas únicas en la aeronáutica mundial. Esta agencia conmemorará este año su 75 aniversario, en el marco de la 40 asamblea de miembros, a la cual Taiwán no ha sido invitada, por no ser actualmente parte del organismo; son 197 estados miembros de la ONU, de los cuales 192 son parte de OACI; sin intentar demeritar ningún estado en su derecho, pero solo citarlos como ejemplo: el último estado aceptado en OACI, lo fue Tuvalu, una isla estado de la Polinesia, a la mitad del camino entre Hawái y Australia, cuenta con 11,192 habitantes, otro caso parecido, es el de las Islas Cook, otro archipiélago de 17,397 habitantes, socio OACI desde 1986, el cual está adherida políticamente a Nueva Zelanda como un estado asociado.
¿Qué significa Taiwán en términos aeronáuticos? Algunos datos: La industria aeroespacial ha representado en el 2018, un ingreso de USD 3,520 millones; proporciona control de navegación aérea en su área de responsabilidad (FIR Taipéi), el tráfico controlado, el pasado año fue de 1,750 millones de aeronaves, este FIR, es parte inseparable de la red mundial de navegación aérea; por sus 17 aeropuertos transitaron 68.9 millones de pasajeros en el 2018; un número de 92 aerolíneas operan 313 rutas y conectan con 149 ciudades del mundo.
Sin lugar a dudas, el asunto que hoy abordamos, es parte del juego geopolítico al que nos someten las potencias que rigen el orden mundial, las cuales están representadas, en el Consejo Permanente de Seguridad de la ONU, pero hay un detente oportuno, cuando se abordan estos temas de carácter, más técnico que político y más humano que económico. Nos hemos interesado en el tema por algunas razones valederas como ser: sentimos especial simpatía por Taiwán y estamos conscientes de su pleno derecho a ser parte de la ONU y todos sus organismos; es además un tema que compete a mi especialidad, pero de los motivos más importantes es que en la actualidad hay varios pilotos hondureños, parte de una gran legión que vuela en todo el mundo, que han emigrado a este hermoso país para trabajar en líneas aéreas taiwanesas.
El llamado es para nuestras autoridades, las cuales deben, de la forma necesaria, apoyar el reingreso de Taiwán a la ONU. Después de todo, el voto suma y al amigo hay que apoyarlo siempre.