Sin un diálogo consensuado y con la exigencia de comunidades del Distrito Central, especialmente de El Hatillo, El Chimbo, Santa Lucía y Valle de Ángeles, de que se cancele definitivamente los permisos de construcción del megaproyecto habitacional “Residencial Bosques de Santa María”, se anunciaron protestas en defensa de la zona protegida La Tigra.
A partir de hoy, el lunes y el martes, permaneceremos en manifestaciones pacíficas con el mismo objetivo de proteger nuestra área protegida y única fuente de agua en la capital, no queremos suspensión de obras, queremos que se cancele definitivamente este proyecto que a futuro será perjudicial para cientos de comunidades y a esta hora no hemos tenido un llamado oficial en donde se indique con documentos que el proyecto no va, manifestaron los ambientalistas del “Movimiento Pro Defensa de La Tigra”.
El presidente de la Asociación Hondureña de Juntas de Agua, Miguel Amador, informó que si bien otras comunidades han tenido algún acercamiento con representantes de la municipalidad de Tegucigalpa, no se ha concretado ningún diálogo ya que la petición es determinante y es la cancelación definitiva de las obras, “ayer se reunieron los compañeros de las zonas que convergen con La Tigra, porque están reaccionando, pero a esta hora las autoridades responsables no nos han llamado”.
La reunión de anoche en un sector de Jutiapa, se dio luego que el alcalde Nasry Asfura dijo que el proyecto habitacional Bosques de Santa María, que abarca una parte del terreno de La Tigra, “no ha sido cancelado” y que “nadie está hablando de cancelación, y para eso hay obras de mitigación, porque en el mundo entero se hacen proyectos gigantescos y cada proyecto se llama mitigación, tiene obras de mitigación que tienen que compensar para el desarrollo”.
“Tiene que haber un balance entre el crecimiento humano, las necesidades de nosotros los humanos con el tema ambiental, tiene que haber un balance, por eso hay obras de mitigación”.
Reiteró que todo lo que se aprobó para la construcción del proyecto se hizo bajo ley, por lo tanto “el proyecto está afuera, esto es muy importante, de la zona de amortiguamiento de La Tigra”.
CANCELACIÓN
Mientras el alcalde del Distrito Central, Nasry Asfura, manifestaba la no cancelación del proyecto, trascendió de manera no oficial que el secretario de MiAmbiente, José Galdames, habría manifestado que el proyecto sería cancelado debido al impacto negativo, generado a nivel social y cobertura mediática y que procederían los desarrolladores a reforestar lo dañado, pero no hay nada oficial, comentó la ambientalista Dolores Valenzuela.
“Se está manejando que el ministro Galdames le pedirá a los dueños del proyecto que lo retiren y si es así, nosotros pedimos al ministro y demás autoridades responsables en el tema, que lo hagan en acto público, con documentos. «Yo me he enterado de manera extraoficial, información que me ha llegado, que estarían hablando con la familia (los dueños del terreno y proyecto), pero debe haber documentos oficiales para creerlo”, expresó Valenzuela en relación a lo expresado por el ministro.
Añadió que de concretarse la cancelación definitiva de la obra, solicitan “que debe de resarcirse los daños ocasionados, proceder la Fiscalía también con la deducción de responsabilidades para que deje el mensaje de que no pueden estar dando permisos a diestra y siniestra en perjuicio de las mayorías y nuestras reservas forestales y fuentes de agua. También que se llame a recuperación de la montaña La Tigra”.
Por ello, la ambientalista, quien junto a Miguel Amador, son los voceros del Movimiento Pro Defensa de La Tigra, anunció que el próximo martes se convocó a todas las comunidades afectadas a una asamblea popular a las 10: 00 am y entre otros puntos a tratar los más importantes son: Que se eliminen los permisos al proyecto, se derogue el decreto que permite que Amitigra siga administrando el “Parque Nacional La Tigra” y derogación de la Ley General de Aguas, construyendo un modelo en el que las alcaldías, juntas de agua y otras organizaciones de las comunidades, tanto de las zonas productoras como de las zonas consumidoras, participen para garantizar el acceso.