122 unidades familiares llegan a San Pedro Sula

SAN PEDRO SULA. La Primera Dama de Honduras, Ana García, recibió este jueves 122 unidades familiares retornadas desde los Estados Unidos que fueron transportadas en un vuelo en el que también llegó el director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Matthew Albence.

Los compatriotas salieron de McAllen (Texas), a las 9:35 de la mañana bajo la supervisión de la vicecanciller para Asuntos Consulares, Nelly Jerez; la directora de Protección al Migrante Hondureño, Jessica Guzmán, y la cónsul de Honduras en esa ciudad, Ana Bulnes, quien acompañó el retorno.

En el vuelo fueron transportados 122 núcleos familiares, conformados por 55 menores (27 niñas y 28 niños) y 67 adultos, de los cuales 29 son mujeres y 38 hombres, que se suman a los 81,341 hondureños que han sido retornados durante 2019.

Al llegar al aeropuerto de San Pedro Sula los hondureños fueron recibidos por la esposa del Presidente Juan Orlando Hernández, quien encabeza la Fuerza de Tarea de Atención al Migrante Retornado, junto a la titular de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf), Lolis Salas; la viceministra de Derechos Humanos, Marcela Castañeda; el subdirector del Instituto Nacional de Migración (INM), Carlos Cordero, y la jefa de la Oficina de Asistencia para el Migrante Retornado, Lourdes Pastrana.

En el vuelo también llegó una delegación del gobierno estadounidense encabezada por el director interino del ICE, Matthew Albence, junto a la directora del Departamento de Operaciones, Cumplimiento y Remoción del ICE, Marlen Piñeiro, entre otros funcionarios de la Patrulla Fronteriza.

Posteriormente, la Primera Dama, Albence, Piñeiro, la encargada de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, Colleen A. Hoey, y los representantes de la Fuerza de Tarea de Atención al Migrante se trasladaron al Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR) de La Lima.

Luego de cantar el Himno Nacional, en el marco de la Independencia patria, los compatriotas retornados recibieron alimentación y un kit de higiene personal; la atención también incluye control biométrico, asistencia médica y psicológica y un boleto para que puedan trasladarse a su lugar de origen.

El control fronterizo en la frontera sur estadounidense cada vez es más riguroso.