GPS para el aprendizaje

Por Álvaro Sarmiento

Especialista Internacional
en Comercio y Aduanas

Hace algunos días, Rita Almeida y Seynabou Sakho, economista líder y directora del Banco Mundial para Centroamérica, respectivamente, publicaron en el blog de esa institución, “Un GPS para ayudarnos a mejorar los aprendizajes en las escuelas de Centroamérica”, como resultado de un taller realizado en julio pasado en Guatemala, organizado por el Ministerio de Educación de ese país y el Grupo del Banco Mundial.

La actividad posibilitó el encuentro y análisis por parte de todos los ministerios de Educación de Centroamérica, especialistas regionales, mundiales y representantes de la sociedad civil , para reflexionar sobre los sistemas de evaluación de aprendizaje en la región.

Pienso que todas las personas que nos planteamos una meta específica en la vida, tomamos tiempo y esfuerzo para examinar si nos acercamos a ese objetivo en el tiempo y de la manera que nos hemos propuesto.

Seguramente el lector ha participado en algún retiro de su oficina, institución o grupo religioso. La idea es evaluar si la meta, sigue siendo un simple deseo bonito o una realidad más cercana.

El objetivo principal de nuestro sistema educativo (a los niños y jóvenes) es brindar las herramientas necesarias, para que aprendan y fortalezcan sus habilidades. Al alumno se le evalúa durante el año académico, pero quién y de qué manera se evalúa al propio sistema académico, los profesores y la administración gubernamental encargada de ello.

No es necesario reinventar la rueda, ya existen y se aplican pruebas internacionales como PISA o TERCE . La pregunta en nuestro país es si estos mecanismos de evaluación se hacen de manera sistemática y rigurosamente, para analizar los cambios en el tiempo y tomar decisiones de mejora.

Tal como indican Almeida y Sakho, el Banco Mundial se ha involucrado de manera intensa en el desarrollo de un sistema moderno de medición del aprendizaje escolar, ya que el mismo constituye un elemento esencial para que los grandes actores del sistema, muy especialmente los padres de familia estén bien informados sobre las necesidades reales para sus hijos.

Este esfuerzo del Banco Mundial es parte del Proyecto de Capital Humano, “que comprende los conocimientos, las habilidades y la salud que las personas acumulan a lo largo de su vida, y que les permite desarrollar su potencial como miembros productivos de la sociedad”.

Los padres de familia deberíamos estar oportunamente informados sobre estas evaluaciones y las acciones que se toman anualmente para mejorar el aprendizaje en las escuelas centroamericanas.

Y como valoro arriesgarse a opinar en primera persona, ambas autoras lo hacen “ en el Banco Mundial nos atrevemos a cuantificar la pérdida de productividad que implican estos retrasos en adquirir competencias básicas y los resultados son preocupantes: la productividad de esta generación de jóvenes centroamericanos será apenas un 50% ó 60% de lo que potencialmente podría ser. Estas cifras nos chocan a todos los que estamos comprometidos con el desarrollo sostenible de la región y, a nosotras, nos obsesionan”.

Discutir y poner de “moda” este tema, también debería chocarnos y obsesionarnos como hondureños y centroamericanos.

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