198 aniversario de nuestra emancipación política

Por Jorge Roberto Maradiaga

Doctor en Derecho Mercantil, catedrático universitario
y especialista en Derecho Aeronáutico y Espacial

El domingo que se nos avecina, estaremos celebrando con el tradicional fervor y entusiasmo, el ciento noventa y ocho (198) aniversario de nuestra emancipación política, pero desde el primer día del presente mes, se iniciaron esas bellas celebraciones, habida cuenta que el uno (1) de septiembre, es consagrado como el día de nuestra bandera nacional. Pudimos apreciar la entrega, alegría y entusiasmo de los estudiantes a los distintos niveles, empezando por los propios niños, quienes en un futuro cercano serán los protagonistas de nuestro acontecer nacional.

Nuestra independencia o emancipación política del gran país europeo España, se materializó o concretó el 15 de septiembre de 1821, fecha en que se firmó el Acta de Independencia de Centroamérica. Dentro de dos años celebraremos el doscientos (200) aniversario de nuestra independencia patria. Es procedente recordar que en enero de 1839, se adoptó formalmente la primera constitución del país. El general Francisco Ferrera se convirtió en el primer presidente (1841-42) del país luego de que este, se presentara como candidato único.

Destacamos que antes de la conquista española, Honduras estaba habitada por pueblos de culturas diversas, las cuales tradicionalmente se han clasificado en dos tipos culturales diferentes: Las culturas maya y tolteca. Sin embargo, la Honduras precolombina era étnica y lingüísticamente mucho más diversa de lo que esta distinción hace suponer.

Además de diversos grupos de mayas, los cuales estaban relacionados con los mayas de Yucatán y Guatemala. Existían chorotegas, tolupanes, lencas, misumalpas y posiblemente xincas. Los mayas se extendieron a través del valle del rio Motagua, centrando su control en el principal centro ceremonial de Copán, cerca de la actual ciudad de Santa Rosa de Copán, mismo que hoy en día se ha convertido en un sector turístico, de gran renombre y aceptación, tal como lo demuestran los hechos concretos.

La historia nos evidencia que en la región noroccidental de Honduras, predominaban los pueblos con influencia tolteca, como los nahuas, que habitaban en el valle de Naco y Trujillo; los chortís grupo mayanse localizado en Cortés, Copán y Ocotepeque y los lencas, que se extendían por los departamentos de Santa Bárbara, Lempira, Intibucá, La Paz, Comayagua, Francisco Morazán y Valle.

El historiador chileno Robustiano Vera (1899), señala que Honduras debe su nombre a las honduras o fondos, que los primeros pilotos hallaron en sus costas y porque al abandonarlas exclamaron: ¡líbrenos Dios de estas honduras!. Durante la época de la conquista, el territorio hondureño, también fue conocido por los nombres de Hibueras o Higüeras, y algunos españoles llegaron a llamarle “Nueva Extremadura”.

En 1858, el arqueólogo norteamericano, Ephraim George Squier en su libro “Los estados de América Central” relata que Hernán Cortés, inspirado en las noticias recibidas acerca de la existencia “de los reinos vastos y poblados al sur del imperio de Moctezuma… emprendió una expedición a Honduras, que en ese momento era llamado Hibueras o Higüeras.

Septiembre es un mes de verdadero entusiasmo y alegría prevaleciente por tan especial acontecer político. En función de su importancia y trascendencia, en todos los municipios de nuestra querida Honduras se han venido organizando los actos preparatorios, al grado que este domingo 15 se realizarán las ya tradicionales celebraciones especiales, en la cuales se resalta el papel protagónico y relevantes que desempeñaron connotados próceres nacionales que con verdadera convicción ciudadana, visionaria y patriótica lucharon de principio a fin por alcanzar tal propósito.

Reiteramos, Honduras obtuvo su independencia el quince (15) de septiembre de 1821, luego de haber sido gobernada como parte del Virreynato de la Nueva España durante casi tres (3) siglos. Para lograr su propósito nuestros próceres visionariamente se unieron con los países del área: Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, lo cual permitió efectivamente aniquilar el dominio español y fue justamente nuestro inmortal José Cecilio del Valle quien firmó el Acta de Independencia.

Nuestra bandera consta de tres franjas horizontales. En el centro, dentro de la franja blanca, figuran cinco estrellas azules que simbolizan a los cinco países que formaron la antigua Federación Centroamericana. Las franjas azules simbolizan el cielo hondureño, los generosos ideales y el amor fraternal que los une. La franja blanca simboliza la meta a donde deben dirigirse las buenas acciones del patriotismo nacional.

Con amor a nuestro pueblo, imploramos porque este mes de la patria nos sirva de reflexión, que se propicie una participación protagónica de todos los sectores de la sociedad, con miras a encausar a Honduras por una senda de cambio y transformación, en donde impere el irrestricto respeto a la majestad de la ley y por ende la transparencia y efectividad.

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