MANUEL AGUILAR PALMA
Conforme el Diccionario Jurídico de Guillermo Cabanellas, “escepticismo es doctrina o actitud filosófica que desconoce la evidencia o niega que la verdad exista o la capacidad del hombre para conocerla”.
Citamos literalmente al maestro Cabanellas por lo que hoy observamos, con mucho interés, y que se ha convertido en un hábito que ya diítas está enraizado en nuestra realidad nacional.
El hondureño en todos sus estratos sociales, empresariales, profesional, funcionarios del mismo Estado, letrados y no letrados en general, desconfían de todos sus semejantes y con más frecuencia hay que decirlo con franquesa, de los políticos, atrincherados en el manejo directo de los asuntos del Estado.
La palabra, que en tiempos pasados era una especie de documento oral, en nuestras comunidades rurales particularmente, hoy es una forma inexistente de obligación pecuniaria.
En la vida real, siempre vemos cómo el obrero duda del mismo obrero, cómo el trabajador asalariado generalmente no cree en su patrono, los mismos hijos, dudan de sus actuaciones familiares, y hasta de sus padres , pero lo más grave es lo que vemos cotidianamente y lo estamos observando en estos días, donde la generalidad de hondureños, cuestiona vehemente la credibilidad y transparencia de la escogencia de los representantes en “el Registro Nacional de las Personas” como en el llamado “Tribunal Supremo Electoral”, comportamiento este, que se ha convertido en algo tradicional en nuestros órganos políticos, sino, vea usted, cómo ha ocurrido con el nombramiento del fiscal general de la República, en sus diversos mandatos, como la elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, entre otros tantos nombramientos.
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Lo más grave de esto, es que cuando un pueblo duda o pierde la confianza en sus autoridades, se corre el riesgo de caer en una anarquía que en nada beneficia la estabilidad del país, por ello, la necesidad urgente, de restablecer la confianza en nuestro pueblo, la que debe empezar por los de arriba, para dar el ejemplo, a los de abajo.
Hacíamos estas anotaciones, por lo que hemos leído por uno de los diarios de circulación nacional, donde se afirma que el gobierno está procediendo a la recuperación de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), algo así, como para recuperar lo vendido, la que hemos recibido bajo el gigante escepticismo que priva en el ambiente, en vista de los antecedentes del medio, donde se nos ha mentido mucho en esto de la privatización, no solo de la empresa eléctrica, sino que de otras empresas también de servicio público, instituciones del pueblo que forman parte de nuestro patrimonio. Empero, por estos momentos nos olvidamos de nuestros padecimiento de escepticismo y hacemos votos porque lo expresado por nuestras autoridades de la querida empresa, se conviertan en una verdad.
Periferia de San Miguel de Heredia, septiembre del año 2019