11 de septiembre de 1992. Algo en la historia

Por Jaime Martínez Guzmán

En esta fecha que, dicho sea de paso, está cayendo en el olvido a pesar de su importancia histórica, la Corte Internacional de Justicia con sede en La Haya, Holanda; profirió la sentencia sobre el diferendo territorial entre Honduras y El Salvador. Quedó, con este fallo, completada la definición de nuestro territorio en sus fronteras terrestres con los países vecinos. Previamente con Nicaragua, el 18 de noviembre de 1960, la Corte Internacional de Justicia ratificó, favorable a Honduras, el Laudo del Rey Alfonso XIII de España que en 1906 había definido nuestra frontera con el vecino país. El 20 de enero de 1933, un tribunal especial presidido por el presidente de la Corte Suprema de Justicia de USA, Charles Evans Hughes, emitió laudo definiendo nuestra frontera con Guatemala, favoreciendo la tesis de este país. Perdimos territorio adyacente al río Motagua.

Volviendo a lo de El Salvador, el 11 de septiembre de 1992, los ministros y otros funcionarios, fuimos convocados a la Casa de Gobierno, por el presidente de la República de aquel entonces, licenciado Rafael Leonardo Callejas, para que a las 9:00 p.m. conociéramos de la sentencia que proferiría la Cote Internacional de Justicia. A las 10:00 p.m. sonó el teléfono presidencial. Llamaba nuestro canciller, Mario Carías Zapata, para informarle al mandatario Callejas sobre la resolución del Tribunal Internacional. Al momento se iluminó de alegría el rostro del presidente y gritó emocionado ¡ganamos!

Resultó, que de los 442 Km2 del diferendo limítrofe, la Corte adjudicó a Honduras 302, un 69% y a El Salvador 139 Km2, un 31%.- Todos ellos dentro de los bolsones de Tecpanguisir, Cayaguanca, Zazalapa, Nahuaterique, Dolores y el estuario del río Goascorán. De lo recuperado por nuestro país, los territorios de Nahuaterique y Dolores en el departamento de La Paz, son los más extensos y de mayor concentración de población salvadoreña, sin embargo, en aquel tiempo con poco control administrativo del gobierno vecino ya que, desde su conflicto interno, esos territorios fueron reducto de grupos guerrilleros y muchos de sus pobladores integrantes de su base política-militar.

Los presidentes Alfredo Cristiani de El Salvador y Rafael L. Callejas de Honduras, por cierto muy amigos, habían acordado desde antes del fallo arbitral reunirse en ceremonia solemne, fuere como fuere el resultado. Así lo hicieron, al siguiente día 12 de septiembre en el puente de El Amatillo, que une a los dos países. Asistieron como testigos de honor el secretario general de la OEA, Joao Baena Soares y los otros mandatarios centroamericanos: Jorge Serrano de Guatemala, Violeta Chamorro de Nicaragua y Rafael Calderón de Costa Rica. El evento culminó con un abrazo fraterno entre los presidentes Callejas y Cristiani, sellando el fin de un diferendo de muchos años.

El presidente Callejas nombró al coronel (r) Abraham García Turcios como comisionado especial para los territorios recuperados. En Consejo de Ministros se instruyó para que se levantara un diagnóstico de ellos, como base para un plan de acción multisectorial a fin de ejercer soberanía y asegurar la consolidación política, económica y social de la zona y atender las necesidades de su población. A la Secretaría de Educación, a nuestro cargo, le tocó la tarea de extender el sistema educacional a los territorios recuperados. Fue contundente la cooperación diligente del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS) que habilitó edificios escolares abandonados y les dotó de mobiliario. La Secretaría de Hacienda posibilitó la creación de 24 plazas magisteriales para atender el servicio educativo en 12 aldeas.

El 8 de febrero de 1993 en que se iniciaba la matrícula escolar, se escogió también para la formalización de las demás acciones gubernamentales en un acto especial que tendría efecto en la aldea El Zancudo, acto que contaría con la presencia del presidente Callejas. Lamentablemente el mandatario y parte de su gabinete de gobierno, dadas las condiciones meteorológicas de la zona, no pudieron hacer el viaje, previsto vía helicóptero.

Me tocó la honrosa designación de presidir el importante evento en representación del presidente Callejas, contando con la presencia de integrantes de la Comisión de Límites de la Cancillería, del comisionado especial para los territorios recuperados, de otros funcionarios gubernamentales y autoridades militares de la zona, lo mismo que de autoridades civiles de los municipios aledaños, y pobladores de la comunidad. El acto más significativo e histórico fue la izada por primera vez, de nuestro sagrado pabellón nacional en las zonas recuperadas. Anterior a ello, con todo respeto, fue arriado el pabellón salvadoreño, que todavía permanecía izado. Dicho pabellón, posteriormente solicitado por El Salvador, fue entregado a nuestra Cancillería y esta hizo lo propio ante la embajada del hermano país…