Quemas y gaseadas en triple tomas por La Tigra

Habitantes, amigos y familiares de las comunidades de El Hatillo, El Chimbo, Santa Lucía, Valle de Ángeles y salida hacia el departamento de Olancho, obstaculizaron ayer las calles, como parte de la denuncia pública iniciada la semana pasada en contra de proyectos habitacionales en perjuicio, no solo del bosque de esas áreas, sino de las fuentes de agua y otros impactos ambientales en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional “La Tigra”.

La semana pasada, ambientalistas pusieron la alerta sobre esta situación y las afectaciones que estaría provocando la construcción de varios proyectos en la capital, pero el que preocupa actualmente, según ellos, es la gigantesca obra habitacional denominada “Residencial Bosques de Santa María”.

Según los denunciantes, en unos años este proyecto no solo ingresaría a la zona de amortiguamiento del “Parque Nacional La Tigra”; sino que provocaría mayor escasez de agua de la que ya se está viviendo actualmente; además de la tala permitida de un sector del bosque.

En Olancho desde tempranas horas los ciudadanos tuvieron que caminar por los extremos de las calles tomadas para poder ir a sus lugares de trabajo y estudio.

En ese sentido, la población decidió esta vez realizar tres tomas simultáneas de carreteras y desde las 5:30 de la mañana los accesos hacia la capital fueron bloqueados, uno desde El Hatillo, en el Distrito Central; otro en El Chimbo entre los kilómetros siete y diez de la carretera hacia el municipio de Santa Lucía y otro bloqueo en la salida hacia el departamento de Olancho, entre los kilómetros 13 y 14.

Es el segundo bloqueo en menos de una semana que se realizó en el kilómetro 7.5 de la carretera que conduce al sector de El Hatillo, donde las comunidades aledañas protestaban nuevamente con pancartas en las que reprochaban los proyectos y exigían el vital líquido a las autoridades competentes, así como la insistencia a viva voz de que se mantenga la conservación de la reserva forestal y vida silvestre de La Tigra, considerado el principal “pulmón” de la capital.

DESALOJO FORZADO Y BALAS

Transcurridas las horas, el primero de los sectores en que la Policía Nacional intentó abrir paso fue en El Hatillo, en donde no solo hubo uso de gas lacrimógeno; sino también balas, según denuncias presentadas en video y fotografías que se hicieron virales en las redes sociales.

Pobladores de El Hatillo, El Chimbo y salida hacia Olancho, cerraron carreteras en protesta contra proyectos que provocarían más escasez de agua en la capital.

Aún con los disturbios del momento, los habitantes no cedían de sus protestas porque insistían en que eran justas, “estamos aquí algunos, pero deberíamos estar todos los capitalinos porque nos afecta, no queremos proyectos que se lleven la poca agua que nos queda, el poco bosque que queda, ¡Sí a la vida!”, gritaban.

“Nos están disparando, ahí están las pruebas mire (mostraban los casquillos), aquí están los casquillos que muestran el abuso de parte de la Policía, esto no puede seguir pasando, vamos a seguir peleando por el agua, el agua es la vida y aquí vamos a estar hasta que haya una respuesta del alcalde Nasry Asfura”, expresó otro de los protestantes.

Ante esa situación y denuncia pública, el portavoz de la Policía Nacional, Jair Meza, dijo que analizarán el uso de las armas de reglamento y esclarecerán lo sucedido, negando las versiones de los afectados “eso no es cierto”, “no utilizamos armas en los desalojos”, hecho que prometió demostrar.

Mientras esto acontecía en El Hatillo, en los sectores de El Chimbo (cerca del proyecto habitacional en mención), se inició otra batalla campal, los pobladores comenzaron a arrojar piedras a los policías, quienes no les quedó otra que responder con “bombas lacrimógenas” para habilitar el paso. Además rodearon la zona en persecución de quienes consideraron “protestantes violentos”.

Similar situación se vivió en la salida hacia Olancho, en donde los manifestantes expresaron que el objetivo de ellos era desalojar en horas del mediodía, pero ante “la violencia policial” decidieron arreciar la manifestación, mismas que aclararon era condescendiente con la población y por eso dieron paso a ambulancias y ciudadanos con alguna emergencia a su paso.

En las tres protestas varias personas salieron afectadas por el humo de las bombas lacrimógenas en desalojos.

“MESA TÉCNICA”

Una maratónica jornada informativa han tenido los representantes y desarrolladores del proyecto habitacional “Residencial Bosques de Santa María”, quienes según ellos, “no se está provocando ningún daño al medio ambiente; tampoco afectando las reservas de agua y legalmente lo podemos comprobar”.

Lo anterior, es parte de lo que ha venido exponiendo Roberto Galeano, quien además insiste en que los dueños hicieron todo en el marco de la ley y está en documentos (permisos, planos, estudios, otros) en poder de órganos competentes.

En ese entendido, llamó a los ambientalistas y denunciantes; así como expertos biólogos, ingenieros, arquitectos, técnicos ambientales a conformar una mesa técnica de diálogo en donde se pueda demostrar que en ningún momento se ha contravenido la ley ni perjudicado la zona de amortiguamiento del Parque Nacional La Tigra.

Informaron que han hecho llamadas a los ambientalistas para esclarecer lo que han venido denunciando, pero no han encontrado respuestas a la solicitud para no solo presentar los documentos que les avalan; sino que darles un recorrido por toda la zona, “aún así les reiteramos que formemos una mesa técnica, solo con expertos de todos los sectores y se demostrará lo que estamos diciendo”, dijo Galeano.

::: OPINIONES

Debe de detenerse
El designado presidencial de Cambio Climático, Marlon Escoto, «el Proyecto en La Tigra debe de detenerse y socializar el impacto que este tendrá.

Marlon Escoto.

Explicó que es cierto que Tegucigalpa, crece en población a un ritmo considerable, pero la disponibilidad de agua decrece a un ritmo mayor, aún cuando un proyecto como este tenga el respaldo técnico y legal, poder darle viabilidad social y política es difícil.

“Hay que realizar una investigación profunda sobre este proyecto y a las personas que se ven afectadas directamente, aunque los permisos sean legales, hay que abrir un espacio de discusión para ver si el riesgo a futuro es demasiado elevado al que se quiere hacer”.

Proyecto se puede cancelar
Ministro de MIAmbiente, José Galdámez, explicó reiterativamente que «los permisos dados para el proyecto de Bosques de Santa María, se pueden eliminar, esto lo puede hacer el Congreso Nacional, que en estos momentos diputados, se encuentran en el Ministerio Público indagando sobre las denuncias».

De igual manera, hizo un llamado al «Fiscal para que diga si este proyecto es ilegal y que atienda las denuncias de quema de bosques y sobre las denuncias de corte de madera ilegal».

«Nunca daría ningún permiso que vaya en contra de la ley y si esto ha sido así, entonces yo debería de estar en El Pozo”.