Un pastor evangélico que degolló un chivo durante un culto, para representar el sacrificio de Cristo en la cruz, pidió perdón a sus fieles y personas que se sintieron ofendidas.
“Su sangre fue derramada”, “su sangre fue derramada”, gritaba frenético el religioso en el culto que según trasciende en las redes sociales ocurrió en una iglesia de el municipio San Marcos en Ocotepeque.
«Pido perdón y disculpas a los que se sintieron ofendidos… a los niños», «Reconozco mi falta de sabiduría, mi falta de discernimiento», expresó.
El acto del pastor recibió un rotundo rechazo por la barbarie de degollar al animal, mientras era sostenido por dos jóvenes asistentes.