Madre clama ayuda para salvar hijito de rara afección

SOLEDAD, El Paraíso. La pobreza llegó de la mano de la tragedia a la vida de una familia en este municipio oriental, donde se vive un triste “Día del Niño”, porque las alegrías infantiles están apagadas por una rara enfermedad que ya le provocó la muerte a una pequeña y uno de sus hermanitos también languidece a causa de la misma afección.

Los hermanitos Aguilar han sido víctimas de una xerodermia pigmentosa, la que según la literatura médica, es una extraña enfermedad hereditaria de la piel que conlleva a desarrollar cáncer de piel a consecuencia de la exposición al sol.

Aquí no ha habido celebraciones del “Día del Niño, sino que velorio y entierro en medio de llantos e impotencia por la terrible afección que le cobró la vida de la inocente niñita que desde sus primeros meses de nacida no pudo disfrutar la vida con normalidad.

La niñita Angely Jazmímn Aguilar Carrasco, a sus seis años perdió la batalla contra la xerodermia pigmentosa.

NIÑA MURIÓ

La pequeña Angely Jazmín Aguilar Carrasco, de seis años, murió el miércoles pasado después de cinco años de luchar contra la cruel enfermedad y la falta de acceso a medicamentos por la pobreza en la que viven en uno de los municipios más pobres del país.

El municipio de Soledad, en el sur de El Paraíso, es una de las zonas casi olvidadas por los gobiernos, donde se pierden los cultivos azotados por la sequía y las familias dependen de la ayuda alimentaria del gobierno, ya que no existen otras fuentes de ingresos.

La consternada madre, la señora María Celenia Aguilar Carrasco, es testigo del dolor y la miseria, porque a falta de medicamentos la enfermedad cobró la vida de su hijita.

“Mis hijos han padecido de xerodermia pigmentosa, Angely fue diagnosticada a los seis meses de vida y Cristian al cumplir el año, mi hija murió este miércoles cuando ya había perdido casi la mitad de su carita. La enfermedad avanza rápido porque en muchas ocasiones no he tenido dinero para medicinas o para trasladarme a Tegucigalpa, cuando podía compraba medicamento y cuando no pues tenía que sufrir mi pobre niña”, contó muy apesarada.

Entre llantos y lamentos de sus vecinos y familiares, la señora María Celenia Aguilar Carrasco se despedía con lágrimas de su pequeña Angely Jazmín antes de su sepelio.

SUFRIÓ MUCHO

“El último año Angely sufrió mucho, le salió un tumor en el ojo y fue operada en el Hospital Escuela, después de eso el daño siguió avanzando a casi a mitad de su carita, se puso muy mal y murió”, lloró.

“Ahora me toca luchar con Cristian para salvar su vida o por lo menos darle un tratamiento que haga más adecuada su vida, si el gobierno me ayudara tal vez podría salir del país con él y salvar la vida de mi hijo, estar en un lugar que se le de todo el medicamento o tratamiento necesario; es doloroso, mi hijo no puede ir a la escuela, salir a jugar porque le duele la vista y la piel con la luz, incluso la de un flash de cámara fotográfica es doloroso para él”, relató angustiada la humilde señora.

La familia ha sido asistida por vecinos y amigos, además la corporación municipal de Soledad que dirige el alcalde, Omar Sánchez, asignó un presupuesto mensual de asistencia a la familia. “Se aprobó de forma mensual una ayuda y ella ha sabido administrar muy bien, han sufrido mucho y nos hemos solidarizado con ellos, pero aquí en el municipio no tienen esperanza, si alguna institución lograra respaldar a la familia sería lo más adecuado”, clamó Omar Sanchez, jefe municipal.

La ahora occisa Angely y su hermanito Cristian Isaac (3) han sido atendidos en el Hospital María de Especialidade Pediátricas, en el área de dermatología. La señora María Celenia Aguilar, es madre de tres hijos más, pero ellos no padecen la enfermedad.

El xeroderma pigmentoso es una rara genodermatosis caracterizada por una sensibilidad extrema a cambios inducidos por los rayos ultravioleta (UV) en la piel y los ojos, y múltiples cánceres de piel.

Para que el pequeño Cristian Isaac juegue en el corredor de su casa, debe esperar la noche.

VECINOS SOLIDARIOS

La misa y entierro en honor a Angely Jazmín fueron jornadas muy concurridas por los vecinos solidarios, entre adultos, jóvenes y niños. “Lamentamos que una pequeña de seis años haya sufrido tanto por la cruel enfermedad”, exclamó Griselda Palma.

“Tengo 20 años de vivir aquí cerca de la casa y he visto cuanto dolor ha pasado la familia, le he acompañado al Hospital María a las citas de Cristian y es duro para ella con esa enfermedad, la pobreza de la familia fue lo que complicó que no tuvieran acceso a medicamentos y por eso más rápido desarrolló la enfermedad”, contó la vecina.

Por su parte, Jorge Ortiz, de la comunidad de El Victoriano, llegó hasta la vivienda de la familia a dejar una donación económica. “Tengo un hermano en Estados Unidos que junto a otros compatriotas lograron una recolecta para que el niño pueda ir a sus citas y tener sus medicamentos, es algo de dinero, pero no es suficiente, falta hacer mucho más por la familia y este pequeño para salvar su vida”, confió Ortiz.

En este “Día del Niño”, cuando todo debiese ser alegrías y risas infantiles por los patios y corredores de las casas solariegas de Soledad, más bien ha sido de tristezas y angustias para las familias, sobre todo la de María Celenia Aguilar Carrasco, debido a la muerte de su hijita y todos coinciden en clamar la ayuda necesaria para salvarle la vida al pequeño Cristian Isaac. (CR)

En su vivienda, la humilde familia de los hermanos Aguilar Carrasco está de luto.
Griselda Palma: “la niña sufrió bastante”.
Jorge Ortiz: “ Falta hacer mucho más por el niño”.