Por: Ing. Francisco Morales h.
¿Qué piensa usted amable lector? Su respuesta seguro dependerá de sus propias experiencias, vivencias y además de la edad que tenga. Es una lástima que no podamos obtener una ventana al futuro y de cierta manera poder certificar que estamos tomando hoy las decisiones correctas que nos llevarán en unos años a alcanzar los sueños, anhelos y metas trazadas.
Si usted hace 10, 20 ó 30 años hubiese podido visualizar las consecuencias futuras de sus actos y decisiones, ¿las tomaría inicialmente?, o ¿las cambiaría? La gran mayoría de personas, conscientes de que es un imposible o tal vez queriendo justificarse, dirían que tomarían las mismas decisiones que tomaron, aunque en su interior piensen, que si fuese posible volver al pasado, tomarían caminos distintos.
Pero, de alguna manera, hay cierta ironía y hasta crueldad en el período de la juventud, y como no podemos generalizar, diremos que en la juventud de algunos, ya que es en esa época que se toman decisiones que afectarán su vida y sus finanzas y posiblemente para siempre.
Existe una interesante teoría, aunque en lo personal la considero más que teoría una realidad tangible, pero esta es una opinión muy mía, acerca de la teoría de múltiples universos en una misma vida.
¿Múltiples universos en una misma vida?, ¿es eso posible? Y de serlo, ¿cómo se explica?, intentaré hacerlo diciendo que cada decisión que tomamos nos lleva a vivir un universo diferente en una misma vida. ¿Sí? Pero ¿cómo así?, la mejor manera de entender la teoría es a través de ejemplos. Veamos un par y con ellos tratar de explicar esta línea de pensamiento.
En la juventud se toman decisiones crucialmente importantes, como por ejemplo contraer o no matrimonio y la carrera profesional a estudiar.
¿Qué tal si contrajo usted matrimonio con la persona equivocada por las razones equivocadas? Esta decisión le abrirá las puertas de un universo completamente distinto a si se hubiese casado con la persona adecuada, por las razones correctas y en este ejemplo, cada universo es diametralmente opuesto; en uno encuentra felicidad y realización y en el otro lo contrario. ¡Parece tan fácil! Pero ¡no lo es tanto! Y por eso no entraremos en detalle, permitiéndole al amable lector si lo desea, anotar las consecuencias de cada decisión.
Y hablando de decisiones, son estas la llave de acceso a la puerta que permite la entrada al universo escogido entre los múltiples universos que pudiesen existir y de las situaciones de vida que se pudiesen experimentar.
Para ser un poco más puntuales, es la capacidad de decisión o lo que llaman algunos el libre albedrío, la llave a diferentes universos y escenarios de vida.
Qué poderoso es entonces el libre albedrío y si lo sabemos utilizar a nuestro favor se convierte en un aliado formidable para el presente y el futuro deseado.
Algunos piensan que ver a futuro solo se puede lograr a través de la fe, sin embargo ver al pasado es mucho más sencillo, aunque no menos complicado. Se puede analizar el pasado a través de hechos y decisiones tomadas, por tanto se puede concluir que de cierta manera es más fácil viajar al pasado y analizar cada decisión tomada que viajar al futuro y aventurarnos. Sin embargo ambos ejercicios son fundamentales para su vida.
La juventud carece de experiencia y madurez, que por lo general solo proporcionan los años, dicho esto, es también muy cierto, que aunque todo el mundo envejece no todo el mundo madura. La madurez no viene acompañada de la edad, como tampoco la juventud es señal alguna de innovación. ¡Vaya lío!
De lo anterior, concluimos que se vuelve vital tomar las decisiones correctas, pero ¿cómo asegurarse de tomar las decisiones correctas? Y más cuando se es joven y prácticamente no se sabe nada de la vida. ¡Qué dilema!
Estar consciente de esta situación y actuar acorde ya le pone en ventaja; el problema radica en que muchas decisiones se toman sin pensar, sin analizar y en ocasiones se permite voluntaria o involuntariamente que otros las tomen por nosotros, y la trama vivencial se complica. Aunque haremos la salvedad de que no tiene nada de malo pedir consejo, pero al final la decisión la toma uno, aunque no la tome.
Y como aquí hablamos de finanzas, déjeme decirle que cada decisión que usted tome, afectará sus finanzas para bien o para mal.
¿Cómo tomar una buena decisión cuando se es joven? Venimos equipados de fábrica con un sistema de alarma que se dispara antes de tomar la decisión equivocada, es una sensación que nos indica que no es la correcta y es al ignorarla que nos metemos en problemas.
La juventud es entonces, época de siembra y no de cosecha.