Hoy en Honduras se ha desarrollado la sequía de mayor fuerza en el país y su capital es Tegucigalpa, con los mayores niveles de falta de agua identificados en todos los tiempos, al existir dentro de la red de distribución original en la capital racionamientos cada cinco días y muchas fuentes agropecuarias secas.
Hoy también se han conjugado todos los tipos de sequía a nivel nacional: los naturales y los antropogénicos como ser: la sequía meteorológica, la sequía climática, la sequía agrícola, y lo que es lamentable, la sequía hidrológica que se enlaza con la infraestructura apropiada y necesaria como también la operación adecuada y eficiente en el usufructo derivado de la operatividad y uso de los sistemas de agua en general.
La población nacional puede aportar significativamente a reducir los efectos de la sequía hídrica, haciendo uso responsable del agua, posible de obtener en viviendas y en cualquier depósito o fuente, como una norma, ya sea en bonanza hídrica o en disminución de la misma; lo demás depende de empezar a aplicar en forma efectiva las leyes de agua y la ley marco de agua potable y saneamiento para también disminuir la sequía agropecuaria necesaria para la seguridad alimentaria nacional.
Rodolfo Ochoa Álvarez
Tegucigalpa, M.D.C.