Abandono de ciudad blanca sigue siendo un misterio

Por: Kristian Soriano

El Instituto Hondureño de Ciencia, Tecnología y la Innovación (IHCIETI) y la Fundación Kaha Kamasa, destacó junto a un grupo de expertos los principales descubrimientos investigados en la mítica “Ciudad Blanca”, donde confirman singulares características de la población que habitó el lugar.

Los modelos de construcción no se basaron esencialmente en estructuras bajo tierra sino de forma superficial y los rituales y la relación de las personas con la fauna de la selva se elevó a niveles sagrados, además existen indicios de que posiblemente se trató de sociedades cacicales.

El arqueólogo, Ranrefi Juárez Silva, “empezamos a buscar elementos que nos puedan dar fechas más cercanas, con el carbón tenemos fechas más exactas, sabemos cuándo fue habitado el sitio y cuando fue abandonado, después de ser habitado desde hace unos 1000 a 1500 años”.

A la fecha reportan el registro de 509 piezas arqueológicas en dos de los puntos arqueológicos de la “Ciudad Jaguar”.
A la fecha reportan el registro de 509 piezas arqueológicas en dos de los puntos arqueológicos de la “Ciudad Jaguar”.

“Nos hace falta mucha investigación, no sabemos porque lo abandonaron, sobre que comían ya tenemos más o menos esa idea, hemos encontrado dos tipos de cacao, tenemos pacaya y otros tubérculos que ellos utilizaron para su alimentación”.

“Hemos encontrado que algunas de las piezas como tienen elementos de cosmovisión pech, lo que dicen los pech se refleja mucho en lo que tienen las vasijas, estamos puliendo la información y viendo que se nos acerca, también nos hace falta trabajar con tawahcas y con misquitos porque también sus ancestros fueron parte de esa selva”, destacó, Juárez.

Las piezas registradas en los puntos arqueológicos, se encuentran en el museo de Kaha Kamasa, en El Aguacate, Olancho, y gracias a la colaboración de las autoridades del gobierno e investigadores internacionales se han desplegado varios grupos de trabajo para implementar los estudios en los tres puntos denominados T1, T2 Y T3.

Al momento del descubrimiento de la ciudad perdida, también se encontró una variada biodiversidad intacta.

Después de muchas expediciones, en el 2012, el cineasta Steve Elkins, mediante el uso de la tecnología LIDAR, con la cual escaneó desde una avioneta algunos puntos estratégicos de la selva de La Mosquitia, hasta encontrar vestigios importantes que confirmaron la existencia de una civilización.

Steve Elkins, describió para LA TRIBUNA sobre el momento en que encontró los vestigios de la civilización que, “estaba muy emocionado, pasé muchos años esperando y buscando con un gran esfuerzo, cuando lo encontré estaba saltando de la alegría”.

“Lo que se ha descubierto es fantástico y es apenas el comienzo, espero que a través de los arqueólogos podamos seguir descubriendo cosas como edificios y más asentamientos arqueológicos para descubrir quienes eran estas personas que hacían ahí y cuál es su historia, estoy seguro que la cultura es de miles de años atrás”.

Elkins, destacó que, “viajo por todo el mundo y siempre les hablo de `Ciudad Blanca`, de todo lo que se ha descubierto, de las riquezas arqueológicas como biologicas que se han encontrado en el lugar”.

Con apoyo del Instituto Hondureño de Ciencia, Tecnología y la Innovación (IHCIETI), las piezas en estudio permanecen protegidas en un museo del aguacate Olancho.
El cineasta Steve Elkins, junto al arqueologo, Ranferi Juárez, destacaron parte de los hallazgos encontrados en “Ciudad Blanca”.