Ya nada de lamentos

De qué sirven los lamentos de todos los años, que nos vamos a quedar sin agua, que las represas están secándose cada día más; que los racionamientos serán más severos; que si no llueve nuestra capital sería la primera en la tierra en no contar con ese vital líquido para la vida y como ya estamos acostumbrados entraríamos al libro Guinness, o hay alcalde o gobernante que se proponga darnos una solución, desde que el presidente José Simón Azcona nos construyó en 1986 la represa La Concepción no ha habido ningún gobernante que resuelva ese problema solo bla, bla, bla, con estudios y más estudios y de ahí no pasan; pero sí construyen edificios gigantescos, aeropuerto Palme rola, puentes y más puentes pero nada de ópera, solo sinfonías como “Tú ya no soplas” o “Te quise esperando”; como dijo el zopilote, mañana hago mi casa.

Cualquier candidato que enarbolara esa bandera, le sería una carta de triunfo y enorgullecería a quien la construyó, en su periodo como funcionario público; no como dijo Vargas voy a aprovechar mi período para agrandar mi peculio, no para servir al pueblo que me eligió en espera de beneficios para la colectividad.

Hernann M. Reichle V.
Tegucigalpa, MDC