La capital vive un “SOS” por falta de agua potable debido a tres meses sin lluvia para llenar las represas, cuyo déficit podría empeorar a más de cinco seis días de racionamiento a partir de septiembre.
“Si no llueve pronto, podríamos tener semanas enteras si agua en nuestros hogares”, advirtió el exgerente administrativo del alcaldía capitalina, Eduardo Zablah.
Agregó los tres embalses que nutren del vital líquido a más de 1.5 millones de capitalinos, reportan niveles alarmantes después de tres meses sin lluvia constante en la ciudad.
Para el caso, la represa Las Laureles tiene una capacidad de 10.5 millones de metros cúbicos y actualmente ha descendido por debajo de los 4 millones.
En el caso de La Concepción, su capacidad máxima es de 36 millones de metros cúbicos y en la actualidad se ubica por bajo de 10 millones.
Por su parte, la fuente de superficie de El Picacho en otras oportunidades aporta a la ciudad 900 litros por segundo y en este momento apenas contribuye con 200 litros.
Frente a este déficit, las autoridades del Servicio Autónomo de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) ampliaron a cinco días los racionamientos, pero en las zonas altas se quedarán sin agua y sus pobladores -casi un millón-, deberán acarrearla en cisterna a un alto costo económico, agregó Zablah.
El experto advirtió que la situación será más crítica si no se construyen nuevos embalses en Jiniguare, Jacaleapa y Tatumbla Sabacuante, cuyos diseños ya están listos, pero no se explica por qué no se ejecutan.