A cuatro se elevó la cifra de muertos como resultado del enfrentamiento entre aficionados, la noche del sábado, en alrededores del estadio Nacional en Tegucigalpa, antes de la hora que se había programado el clásico de fútbol entre los clubes Olimpia y Motagua.
Aún permanecen hospitalizados, bajo pronóstico reservado de los médicos, tres de los siete heridos ingresados al Hospital Escuela Universitario (HEU) esa fatídica noche.
Los muertos son: Yeferson Josué Banegas (24), Carlos Fernando Alvarado Meza (29), Velis Antonio Baquedano Méndez (27) y David Antonio Zepeda Zúniga (22), este último que expiró ayer en la madrugada en medio de los cuidados intensivos de parte del personal de ese centro asistencial. Se informó que uno murió de balazos y los otros como resultado de las golpizas sufridas.
Minutos después de los condenables hechos violentos, efectivos de la Policía Militar del Orden Público (PMOP) capturaron a un sujeto en poder de un revólver calibre 38 milimetros y de un arma de fabricación casera (“chimba”).
Se trata de José David Girón Jiménez (20), residente en la aldea Suyapa, un ayudante de albañil, quien trató de escapar junto a otros aficionados, pero fue alcanzado cuando subía a un autobús de la ruta urbana.
Las autoridades policiales lamentaron el brote de violencia suscitado, pese a la estrategia de seguridad con cinco anillos de seguridad desarrollada en el perímetro del estadio Nacional.

Todo comenzó alrededor de las 6:45 de la tarde, luego que el autobús en que se transportaban los jugadores del Motagua hacia el estadio fue atacado a pedradas y botellazos por aficionados.
En ese incidente resultaron heridos los futbolistas Emilio Izaguirre, Roberto Moreira, Jonathan Rougier y Matías Alejandro Galvaliz, y eso obligó a su traslado inmediato a dos centros asistenciales privados y la cancelación del encuentro deportivo.
Tras la suspensión del partido se registró un enfrentamiento en las afueras del coloso capitalino y fue necesaria la intervención de elementos policiales y el uso de medios disuasivos para controlar la situación.
Varias personas resultaron heridas y fueron auxiliadas por los policías a bordo de las radiopatrullas policiales, en su traslado al Hospital Escuela Universitario.
Personal de Relaciones Públicas del hospital, confirmó a los pocos minutos el fallecimiento de tres de los jóvenes ingresados y la atención médica a siete lesionados.
En el enfrentamiento también fueron destruidos parcialmente automotores estacionados en calles y avenidas del barrio “Morazán”, en su mayoría propiedad de aficionados.
Mientras, en el interior del estadio se procedió a la aplicación del protocolo de emergencias y se evacuó de manera controlada a las personas de las graderías hacia la cancha y posteriormente hasta los portones de salida.

Hoy serán sepultados
Dos de los muertos pertenecían a la barra del equipo Olimpia y los otros eran seguidores del Motagua. Los entierros están programados para hoy lunes en diferentes cementerios de la capital, excepto el de Carlos Fernando Alvarado Meza, quien era originario de Comayagua.
“Lamentable que haya muerto por un partido”
“Es lamentable que mi hijo haya muerto por un partido de fútbol”, exclamó sumido en una profunda tristeza Óscar David Zepeda Rivas, mientras reclamaba el cadáver de David Antonio Zepeda Zúniga. “Uno siempre trata de hacer el buen papel como padre, dándoles consejos a nuestros hijos porque queremos que sean mejores, especialmente cuando están fallando en algún área y cuando van creciendo cuesta más poder controlarlos”, añadió.
Mientras, Yeimy Patricia Flores, de unos 20 años, quedó viuda con una niña de dos años que procreó con Zepeda Zúniga.
La joven relató que su pareja había trabajado en una bodega de cerámica del Centro Comercial Villas del Sol en el extremo oriente de Tegucigalpa, pero actualmente estaba sin empleo.
David Antonio Zepeda Zúniga jugaba como delantero en el equipo de fútbol “Manchester”, que tiene la sede en la colonia Altos de El Paraíso.

Uno de sus sueños era viajar a España en busca de mejores oportunidades, aprovechando que allá reside su madre.
“Me dijo que iba a beber cervezas”
“Velis me dijo que iba para donde mis otras hermanas a tomarse unas cervezas”, recordó Reina Méndez, la madre de Velis Antonio Baquedano Méndez, otra de las víctimas del enfrentamiento entre aficionados.
“Yo le advertí que no fuera al estadio porque presentía que ese clásico iba a estar muy feo, pero él me contestó que iba ir a apoyar a su equipo Motagua, costara lo que costara”, lamentó la madre.
La terrible noticia a la casa de la familia Baquedano Méndez trascendió ayer en horas de la madrugada. “Un vecino me vino a decir que Velis era uno de los muertos del estadio, desde entonces ando toda descontrolada”, agregó.

En medio de su profundo dolor, Reina Méndez soprendió al bendecir a los victimarios de su hijo, llamándoles al arrepentimiento y que se acerquen a Dios.
“Dios bendiga a las personas que le hicieron esto a mi hijo, de Dios es la venganza, pero también le pido al gobierno que trate de parar esta situación de violencia, especialmente contra los jóvenes”, concluyó.
PADRE JUAN ÁNGEL LÓPEZ
“No podemos permitir que siga esa actitud”
Los directivos de equipos de fútbol deben retirar su apoyo a “las barras criminales”, demandó el padre Juan Ángel López, tras los acontecimientos ocurridos en el estadio Nacional en Tegucigalpa.
El religioso señaló que no se puede seguir permitiendo actitudes violentas en ningún espacio de la vida nacional del hondureño.
“Ante lo dantesco de ayer (noche del sábado) en el estadio, por el bien del deporte y por el bien de Honduras, debo pedirles a los directivos que quiten todo apoyo a esas barras de criminales. No podemos permitir que siga esta actitud en ningún espacio de la vida nacional”, posteó el sacerdote en su cuenta de Twitter.
Los partidos Olimpia-Motagua y Real España-Marathón son considerados de alto riesgo por la rivalidad de sus barras.
ESTRATEGIA
Policía Nacional trató de salvaguardar la vida
La Policía Nacional establece en un comunicado que trató de salvaguardar la vida y garantizar la libre circulación de los asistentes y mantener el orden público a lo interno y externo del estadio capitalino.

COMUNICADO
La Secretaría de Estado en el Despacho de Seguridad a través de la Policía Nacional de Honduras, ante los disturbios suscitados este día (sábado) en y las afueras del estadio Nacional de Tegucigalpa, a la opinión pública comunica:
1. Como parte de la planificación de seguridad establecida para salvaguardar la vida, garantizar la libre circulación de los asistentes y mantener el orden público a lo interno y externo del estadio capitalino, para este encuentro deportivo se instalaron cinco anillos de seguridad.
2. Se registró un ataque durante el traslado de los jugadores del club deportivo Motagua antes de llegar a los anillos de seguridad, por vándalos vestidos con uniforme del equipo contrario; tres jugadores resultaron heridos cuando el autobús fue atacado con piedras y palos.
3. Una vez que la Liga Nacional de fútbol comunicó la cancelación del encuentro deportivo, aficionados de ambos equipos protagonizaron un enfrentamiento en las afueras del estadio por lo que se procedió con el uso de medios disuasivos para controlar la situación que ocasionó daños a la propiedad pública y privada, posteriormente patrullas de la Policía Nacional y equipos de emergencia trasladaron heridos y lesionados al Hospital Escuela.
4. Para resguardar la vida de las familias que estaban al interior del estadio se procedió a la aplicación de protocolo de emergencia realizando evacuación controlada al interior de la cancha.
La Policía Nacional reafirma su compromiso de proteger la vida y garantizar el orden público en los encuentros deportivos organizados por la Liga Nacional y hace un llamado a los medios de comunicación a orientar a las audiencias y evitar confrontaciones al propagar mensajes de odio y división entre la familia hondureña.
SEGÚN CONADEH
“Más de 50 personas han muerto en peleas de barras”
Más de 50 personas han muerto por peleas de barras, según un informe emitido ayer por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), Roberto Herrera Cáceres.
El “Ombusman” condenó los actos de violencia suscitados en el estadio Nacional, que dejó cuatro personas muertas y casi una decena de heridos e hizo un llamado a evitar la violencia fratricida dentro y fuera de los estadios de fútbol.
Desde 2003, más de una docena de futbolistas y alrededor de una decena de dirigentes y un utilero murieron violentamente, muchos de ellos por causas aún no esclarecidas por las autoridades.
Herrera Cáceres alertó sobre la necesidad que la Policía cuente con un cuerpo especializado en seguridad de espectáculos deportivos, con personal seleccionado para tal efecto.
Para tener un control, más eficiente, sobre los aficionados, también es necesario no permitir el ingreso de armas ni la venta de bebidas alcohólicas.