Crisis

Por Nery Alexis Gaitán

Honduras necesita vivir en paz y democracia. Esa debe ser la prioridad por sobre todas las cosas. Los políticos deben entender que el pueblo está cansado de las confrontaciones; que seguir dividiendo a la familia hondureña solo deja como resultado caos, dolor y muerte. Son traidores al suelo patrio todos aquellos que son abanderados de la violencia.

Pero la oposición política, que en verdad no es ninguna oposición de calidad para tomarla en cuenta, no descansa en su afán de crear inestabilidad social de todo tipo. Con la mención del Presidente Hernández en un caso de un narcotraficante en los Estados Unidos, los opositores han salido una vez más a las calles a crear caos y violencia.

Con el cuento de que JOH debe renunciar porque este es un narcoestado, llevan agua a su molino, y ante este pretexto o cualquier otro que se les ocurra, vuelven a hacer de las suyas creyendo que van a sacar al Presidente del poder. Absurdo porque de salir Juan Orlando, será sustituido por otro nacionalista. Torpeza asimismo es seguir diciendo que se deben adelantar las elecciones, porque creen que las ganarían.

Si el caballito de batalla en este momento de la oposición es llamar al caos por estar el Presidente mencionado en una Corte Federal gringa, ¿por qué la oposición se ha quedado callada ante el señalamiento que mucho antes se le había hecho a Manuel Zelaya, también en una corte estadounidense?

Ante ese señalamiento no miramos las manifestaciones de los seguidores de Libre exigiendo que Manuel Zelaya fuera a los Estados Unidos a declarar. Y que de paso lo inhabilitaran para participar en la vida política nacional. Así que es obvio que los intereses de grupo están antes que los intereses nacionales.

Creemos que ante los señalamientos efectuados por los Estados Unidos, todos los mencionados, en su momento, deberán rendir declaraciones o someterse a la justicia porque “nadie está por encima de la ley”. Pero, valerse de esta situación para convulsionar al país, es una villanía propia de aquellos que no aman a Honduras ni les interesa el bienestar de las grandes mayorías.

De esta forma se evidencia, por ejemplo, que la “Plataforma por una mejor salud y educación”, ha abandonado completamente sus objetivos, o mejor aún, desde siempre ha sido un movimiento de carácter político, auspiciado por la oposición izquierdista. Y que nunca les ha interesado abogar por una transformación real en los sistemas de salud y educación. Y siguen fieles a los planes desestabilizadores de nuestra paz y democracia.
Es en verdad lamentable que este movimiento pudo haber hecho bastante por el bienestar de los hondureños, pero al seguir una agenda política antidemocrática se han sumado a crear caos e inestabilidad social. Mientras tanto, los niños están sin clases y los pacientes siguen sufriendo en los hospitales públicos al ser tratados como animales.

Seguir el juego de la oposición significa no amar a nuestro país. Se hace urgente que los políticos antepongan sus intereses personales o de grupo. El bienestar de Honduras debe ser primero; cuando los políticos actúen a favor de los demás es cuando en verdad empezaremos a ver cambios reales en nuestra sociedad.

Pero de momento, aquellos de la oposición izquierdista que dicen defender a los pobres, en la práctica solo violencia social han causado. Entre tanto la oposición democrática, los liberales, con el torpe de Orlando Zelaya a la cabeza, solo son caja de resonancia de Mel Zelaya, desprestigiando así al liberalismo y condenándolo a una segura derrota en las próximas elecciones.

En ningún momento se niega el derecho que tiene el pueblo a la protesta social, pero manifestarse violentamente para querer sacar a la fuerza al Presidente, es un acto delictivo. ¡Los hondureños merecemos vivir en paz!