Europa 2019 (2/3)

Por Francisco Zepeda Andino
Cnel. ® FAH

Otro evento que marcó la historia mundial y especialmente de Europa, fue la Segunda Guerra Mundial, 1939-1945. Todavía, aparte del trauma humano de sobrevivientes, que cada día son menos, se siguen encontrando armamentos y explosivos en naciones como Inglaterra, Alemania, Bélgica y lo que es más impactante, restos humanos.

Llegamos a Normandía pocos días después de haberse conmemorado los 75 años (6 de junio 1944) del desembarco aliado en las playas del noroeste francés con la presencia de los presidentes Macron y Trump. En los postes del alumbrado en las calles se podían apreciar pequeñas banderas francesas, norteamericanas y colgaban posters con la foto de soldados aliados fallecidos en los intensos combates librados en las playas con los nombres claves Omaha y Utah para las tropas norteamericanas y Juno, Gold, Sword, para ingleses y canadienses.

En el área cercana a las playas hay varios pequeños poblados, típicos de la campiña francesa y 28 cementerios militares donde descansan los restos de combatientes con diferente nacionalidad. Uno de los más conocidos es el Cementerio Militar Americano en Coleville-sur-Mer con 9,388 caídos y de los cuales 307 son desconocidos, sin embargo, el de mayor tamaño es el cementerio alemán La Cambe con 21,200 soldados sepultados allí.

Varios museos han sido construidos, conteniendo múltiples equipos, fotografías y demás, recordando las batallas libradas. En la playa Omaha pudimos ver la posición elevada ventajosa que tuvieron las tropas alemanas, resultando en gran cantidad de bajas aliadas. Especial interés teníamos en visitar el sitio La Pointe du Hoc por ser, un lugar que ha generado alguna controversia sobre la necesidad o no de haber hecho la misión encomendada al Segundo Batallón de Rangers del Ejército norteamericano, habiéndose observado cañones pesados alemanes de 155 Mm. en la altura, dominando las playas de Omaha y Utah. Para cumplir con su orden, los Rangers (297), tenían que escalar bajo fuego un risco de unos 40 metros de alto. En una falla de la Inteligencia aliada, no pudieron detectar que los cañones habían sido removidos y trasladados a otro lugar. De los 297 miembros del batallón, al día siguiente solo 90 pudieron reembarcarse al ser relevados. Hay un Monumento Memorial conmemorativo erigido por los franceses en la parte más alta del risco dominando el amplio panorama.

Paris, la “Ciudad Luz”, quizás una de las atracciones turísticas mundiales con mayor número de visitantes, logró escapar la destrucción de los bombardeos aéreos y artillería enemiga declarándose “Ciudad Abierta”, principio según el cual las autoridades civiles y militares le hacen saber al enemigo que se acerca, su decisión de rendirse y no presentar batalla. París lo hizo en 1940. Por esa razón la ciudad mantiene la majestuosidad de sus monumentos, avenidas y edificaciones, no ocurriendo lo mismo con Berlín, Londres, Munich y otras. Igual recurso se usó con Roma (1943), Atenas (1944) y Viena (1945). No podemos imaginarnos esas bellas metrópolis sin la herencia cultural, histórica o arquitectónica de miles de años, reducida a cenizas y escombros.

El Complejo Militar Les Invalides es una visita obligada para los que admiramos a uno de los mayores genios militares europeos, Napoleón Bonaparte. Su tumba, localizada bajo el Domo de Les Invalides, se ubica sobre una base de granito verde y la estructura es de cuarcita rojiza. Están también enterrados en el complejo, numerosos mariscales y generales, no solo acompañantes de Napoleón sino de otras épocas. Allí descansa, así mismo, el capitán Claude Joseph Rouget de Lisle, autor del Himno Nacional “La Marseillaise”.

En una visita al inmenso Museo de Louvre, uno no puede dejar de pensar cómo fue posible la llegada de tanto arte a Francia. Esculturas, pinturas, objetos de arte o antigüedades en cantidad de 35,000 en exposición y total general del Museo llega a 445,000. La explicación que se ofrece es: colecciones de la monarquía francesa por varios siglos, victorias en campañas militares, misiones arqueológicas, donaciones y compras. Entre las obras que usted puede admirar en el Museo, resalta sin duda alguna, La Gioconda de Leonardo da Vinci, conocida también como la Mona Lisa, la Venus de Milo, escultura de una joven mujer, encontrada en la isla griega de Milo y la Victoria Alada de Samotracia.

La moderna entrada piramidal de vidrio que da acceso al Museo, no estuvo exenta de controversia cuando se construyó al creerse una reproducción de las egipcias. El razonamiento francés: las egipcias son sólidas, para los muertos, la de Louvre es transparente, para los vivos. Continuará.