Solo Dios nos puede salvar

Olancho debería ser el granero de Centroamérica; teniendo agua y tierras productivas, solo hace falta quienes la trabajen; deberían traer unos 10,000 japoneses, coreanos, chinos, holandeses, alemanes, polacos y saldríamos de todos los males habidos y por haber.

Los valles y ríos riqueza que Dios nos dio, pero que no los sabemos trabajar, a pesar que somos iguales, ya que tenemos manos, pies, cabeza, cerebro, etc.

Pero parece que nuestra raza nació cansada, especialmente los hondureños, que somos campeones en la pobreza, en la araganencia; en la salud antes teníamos el 2° lugar pero nos quedamos atrás, le ganamos a Haití.
También somos campeones en pedir, beber, trampear, incumplir, mañosos, etc.

Si un hondureño pide trabajo lo primero que pregunta es cuánto me va a pagar, no dice lo que él puede hacer, llegan a pedir una comidita, si uno les dice que le barran la calle, le contesta, yo no vengo a trabajar vengo a que me regale.

Olancho, tierras promisorias, con valles fértiles, como Lepaguare, San Esteban, Agalta, Dulce Nombre de Culmí, Guayape, Patuca, con ríos como el Patuca, Guallambre, Segovia, Plátano, etc., bosques de pino, cedro, caoba, guayacán, granadillo, guanacaste, etc. minas de oro y plata, cuevas como Talgua; una fauna donde encontramos tapir, jabalí, ocelotes, pizotes, armadillos, monos cara blanca, mico de noche, tigrillos, etc. etc. Peces como el guapote, tepemechín, bagre sábalo, blanco, congos, sardinas, anguila, etc. etc.; aves como la guacamaya, roja y verde, gavilanes, arpilla, palomas ala blanca, azulonas, turquitas, loras, cotorras, pericos, chorchas, jilgueros, zorzales, zanates, colibrí, tordos, etc.; culebras como cascabel, barba amarilla, coral, tamagás verde, bejuquillas, tortugas, lagartos, etc. etc. Mariposas bellas e insectos, etc. etc.

Solo falta que Dios nos envíe maná, pero por desgracia su población es tawacos, payas, misquitos, ladinos, que somos campeones en dormir, beber, trasnochar y no digamos pedigüeños.

En cambio viene un extranjero, ya sea hasta guanaco, que a base de trabajo se hacen ricos, la otra solución es que nos tiren una bomba atómica y nazca otra generación o vengan extraterrestres. Hay excepciones pero contados con los dedos de las manos.

Hernann Manuel Reichle Vijil
Tegucigalpa, M.D.C.