La arquitectura racionalista en las viviendas de Tegucigalpa de 1950 a 1970

Arq. Ricardo Calderón Deras
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Es una rama de la arquitectura moderna, también llamada arquitectura de estilo internacional, que se empieza a desarrollar en Europa entre 1925 a 1965. Luego aparece en Estados Unidos y por último en países del continente americano y Honduras no fue la excepción.
En los Estados Unidos tuvo su origen en la exposición organizada por Henry-Russell Hitchcock y Philip Johnson en el Museum of Modern Art de Nueva York en 1932 y en el libro publicado por ambos The International Style: Architecture since 1922.
Entre sus características principales son las líneas sencillas y funcionales, basadas en formas geométricas simples y materiales de orden industrial (acero, hormigón, vidrio), al tiempo que renunciaba a la ornamentación excesiva y otorgaba una gran importancia al diseño, que era igualmente sencillo y funcional. La arquitectura racionalista tuvo una estrecha relación con los adelantos tecnológicos y la producción industrial. También abogó por la utilización de elementos prefabricados y módulos desmontables. Su lenguaje formal se basaba en una geometría de líneas simples, como el cubo, el cono, el cilindro y la esfera, y defendía el uso de planta y fachada libres y la proyección del edificio de dentro hacia fuera. Una de sus principales premisas era el funcionalismo, una teoría que postulaba la subordinación del lenguaje arquitectónico a su función, sin considerar su aspecto estético o cualquier otra premisa secundaria.
Entre sus principales exponentes se encuentran Walter Gropius, Mies Vander Rohe, Richard Neutra, Philip Johnson, Alvar Aalto, Louis Khan, Pier Luigi Nervi, Kenzo Tange, Lucio Costa, Óscar Niemeyer y otros arquitectos más.
En Tegucigalpa empiezan a aparecer las primeras características de este estilo arquitectónico a mediados de la década de los treinta del siglo pasado, ya que el primer arquitecto hondureño con título profesional Fernando Pineda Ugarte, graduado de la Escuela Politécnica Federal de Zurich, marca la transición de la corriente historicista con el racionalismo, también fue el creador del entrepiso de concreto armado y construyó las primeras escaleras siempre del mismo material y con peldaños en voladizo. Entre sus principales viviendas en este estilo racionalista están las de la familia Clamer y la familia Lázarus.
La mayoría de las viviendas de estilo internacional fueron construidas en los centros históricos de Tegucigalpa (sectores 01 y 02), Paseo Liquidámbar, actualmente la peatonal, Avenida La Paz, colonia Matamoros creada en 1940, colonia Reforma en 1950, y Centro Histórico de Comayagüela (sector 06).
Los primeros ingenieros civiles que estudiaron en universidades del extranjero y que en la década de los años cuarenta empiezan a trabajar en el diseño de viviendas con marcadas influencias racionalistas son Cristóbal Prats, quien diseñó la primera residencia de estilo internacional para el señor Esteban Díaz en 1946, ubicada en el barrio Buenos Aires y donde funcionaron la antigua Embajada de Italia y la Universidad José Cecilio del Valle durante veinte años. Otro de los profesionales innovadores de la ingeniería fue Ernesto Matamoros, quien diseñó varias residencias en varias colonias nuevas en la década de los cincuenta del siglo XX, entre las que se encuentran la de los embajadores de Brasil, España, Ecuador y Venezuela, su propia residencia y otras para diferentes familias de la capital.
Entre los arquitectos más renombrados que utilizaron este estilo están Mario Valenzuela, Antonio Ruiz Paz, Arturo Nuila, Francisco Maradiaga, quien diseñó muchas residencias en las colonias Miramontes, Payaquí, Tres Caminos y Maradiaga. También están los arquitectos Antonio Bendaña y Jorge Costabal, quienes diseñaron la residencia de la familia Villeda Morales.
No solamente en Tegucigalpa se dio la corriente del racionalismo, sino que en otras ciudades del país, como ser San Pedro Sula, con el edificio del Palacio Municipal de esa ciudad, diseñado por el arquitecto Héctor Bustillo Oliva.
La mayoría de las viviendas de este estilo arquitectónico han sido destruidas, otras están descuidadas y pocas han sido restauradas, no forman parte del inventario del I.H.A.H. y deben de ser declaradas Patrimonio Arquitectónico Nacional, por lo tanto, como ciudadanos y profesionales debemos cuidarlas y protegerlas.

Imágenes que corresponden a dos viviendas de estilo racionalista: la primera de izquierda a derecha, la residencia del ingeniero Matamoros, en la colonia que lleva su apellido, y la segunda, una residencia de familia particular, ubicada en la avenida La Paz. (Foto anónima).