La permanente fijación de don Nayib hacia el Presidente hondureño

Por Adán Hilario Suazo Molina
Coronel de Aviación (Retirado)

Desde que estaba en su campaña política luchando por obtener el poder, el actual presidente salvadoreño, señor Nayib Bukele, ha estado citando constantemente al Presidente hondureño. Lo hace tan solo para atacarlo y denigrarlo. Curiosamente lo mantiene siempre en sus comparecencias y, por lo tanto, en sus pensamientos.

Desconocemos cuál es su propósito, pero que el tema es de gran importancia para él, no hay duda. Tal es el caso que aparta tiempo y espacio de su agenda y de sus importantes gestiones de estado para dedicárselos al Presidente Hernández, y quizá también utilice su tiempo social y familiar para ocuparse de su obsesión. En el otro extremo, al Presidente hondureño no le hemos escuchado hasta la fecha ninguna declaración pública o respuesta personal a los ataques verbales y mensajes de don Nayib.

Por lo tanto, si lo que busca es pleito ya fracasó y, si lo que quiere es notoriedad o desmarcarse de cualquier sombra, está utilizando una estrategia muy gastada.

El asunto no deja de molestar, dada la cercanía de nuestros pueblos y los vínculos de toda naturaleza que nos unen; estas incongruencias y groserías no dejan de hacer mella. Se cuenta que el presidente salvadoreño es un experto en redes sociales, principalmente el Twitter y que tiene millones de seguidores. Esto lo pone al nivel de los grandes presidentes que ahora, en lugar de tener a mano el botón nuclear, utilizan el teclado de un Smartphone, pero ellos pueden hacerlo; al fin y al cabo, son las primeras potencias mundiales y queramos o no hay que soportarlos. ¿Será que, para ser presidente, ahora es más importante manejar las redes antes que las calificaciones académicas? Lo ridículo e incomprensible, es que pequeños países endebles y postergados estemos jorobándonos unos a otros, a expensas de maniáticos del teclado. Alejándonos de controlar los verdaderos problemas, los que son comunes en ambos lados del Goascorán.

Contrario al pensamiento de unos cuantos hondureños que se atreven a apoyar la mencionada actitud hostil del presidente cuzcatleco, nosotros al igual que la mayoría de compatriotas nos molestamos, dado que también están ofendiendo al país y su institucionalidad. En lo interno hay de sobra libertad y hasta libertinaje para expresar lo que nos venga en gana, pero lo nuestro hay que defenderlo sin importar sentimientos y colores, o al menos no apoyar ni celebrar las barrabasadas que nos llegan.

Muchos atribuyen la comentada actitud a inexperiencia y hasta ineptitud, pero tratando de rescatar algo de esa irradiación de dinamismo y juventud, me permito hacerle algún recordatorio al presidente Bukele para que canalice su pretendido liderazgo. Seguramente él no ha sido informado adecuadamente sobre estos temas: Nos parece, que un potencial líder como usted, debe poner fin de una vez por todas a la controversia enredada y postergada del Golfo de Fonseca, es tan fácil de resolver, solo hay que acatar la sentencia emitida por el Tribunal de La Haya, ¡“Pacta Sunt Servanda” señor presidente! Esto viene desde el 11 de septiembre de 1992. Hay más de 800,000 habitantes de los tres países adyacentes, que habitan la zona y que necesitan trabajar y progresar. Los tres países pueden explotar los recursos y su potencial desde las aguas interiores, inclusive hasta la plataforma continental.

Otro proyecto que se necesita retomar es la represa El Tigre, se trata de 770 megavatios de potencia hidroeléctrica que se pueden lograr de socializarse y definirse bien el proyecto.

El plan trifinio es otro proyecto en el cual puede canalizar su energía, se trata de beneficiar 45 municipios y más de 850,000 habitantes de la zona. Por su ubicación también contempla la protección de los recursos y ambiente, esto incluye la cuenca del río Lempa, el cual le recuerdo que nace en Guatemala, luego recorre por 32 kilómetros Honduras, para penetrar a El Salvador por el poblado de Cítala.

Nosotros como país hermano y fiel cumplidor de acuerdos y compromisos, estamos por culminar la obra vial del Corredor Logístico. Es una vía que facilitará la conexión logística de El Salvador con Puerto Cortés; quizá esto los impulse a lograr la operatividad de su moderno puerto de La Unión y que este sea el gran puerto del Pacífico que podamos utilizar ambas naciones.

Hay tanto que hacer en nuestros países, que me sorprende conocer que el presidente Bukele se preocupe por nuestro problema doméstico. Comprendemos que él reciba información sesgada, pero suponiendo que sean verdades o mentiras, es nuestro problema particular, ¡se le conoce como autodeterminación!

Los países centroamericanos, en especial El Salvador y Honduras, tenemos un destino común, no debemos distanciarnos por politiquerías baratas. Eso de las fijaciones son actitudes peligrosas y hasta dudosas, por ser esto producto de la mente del ciudadano presidente de un país: hermano, cercano y apreciado.