Investigación de FNAMP: Los mismos compañeros están extorsionando en el transporte

El rubro transporte sigue siendo el mayor objetivo para ser infiltrado por estructuras criminales dedicadas a la extorsión, pese a que la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas (FNAMP) ataca constantemente y captura a decenas de cobradores, conductores o dueños de autobuses.

Desde la creación de FNAMP se han capturado 25 personas que laboran en el rubro transporte, 9 en el año 2018 y 16 en el presente 2019.

De esas 25 personas, las estadísticas establecen que 21 personas ligadas al transporte público han sido capturadas por el delito de extorsión.

Bandas completas han desarticulado los miembros del FNAMP. Dentro del mismo rubro de transporte están dedicados al cobro de extorsionar a los compañeros.

PUNTOS NEURÁLGICOS

Durante el ataque frontal a las organizaciones dedicadas al cobro de extorsión, los especialistas de la FNAMP identificaron que hay tres sectores donde se da más la incidencia de extorsión al rubro transporte.

En primer lugar, la ciudad de San Pedro Sula, Cortés, en segundo lugar está La Ceiba, Atlántida, y por último Tegucigalpa y Comayagüela, en Francisco Morazán.

Por tal razón, FNAMP tuvo que ubicar regionales en las dos primeras ciudades y así seguir atacando de frente a los extorsionadores.

“En San Pedro Sula y la costa atlántica hemos identificado que existe una mayor presión por parte de las organizaciones criminales para influir de forma delictiva y negativa en el rubro de transporte, ya sea infiltrando sus miembros en el rubro o en base a la intimidación para que formen parte de la estructura sirviendo como recolectores”, indicó un investigador de FNAMP a LA TRIBUNA.

Por esa razón y las mismas estadísticas e investigaciones de los especialistas antipandillas indican que las “maras” y otras bandas delictivas han ido evolucionando en su manera de cobrar las extorsiones, al grado de infiltrar el rubro con recolectores para mantener un mayor control del sector extorsionado.

En los últimos meses se ha vuelto recurrente la detención de conductores de “mototaxis” por andar cobrando extorsión a sus compañeros, siendo un sector del rubro transporte más atacado por dichas organizaciones criminales.

FLUJO DE EFECTIVO

Como el rubro de transporte es un medio de comunicación y locomoción básico, donde se genera diariamente un flujo importante de efectivo y es por eso que las pandillas mantienen su “mira” delictiva, debido a los importantes ingresos que obtienen semanalmente en dinero recaudado por el concepto pandilleril de la “renta” o el mal llamado impuesto de guerra.

Otra razón importante para que las “maras” o pandillas mantenga un estricto control del rubro, es porque el dinero que se genera a diario es descentralizado, debido a que diariamente no se puede establecer a ciencia cierta cuánto se genera por unidad de transporte, ya sea taxis, autobuses o “mototaxis”.

De acuerdo a las investigaciones, el mensaje para extorsionar a los trabajadores del transporte público va mutando, porque en un principio las intimidaciones se realizaban a través de llamadas telefónicas o cartas en papel escrito o de manera presencial, cuando el pandillero se presentaba a una terminal de transporte para cobrar personalmente la extorsión.

Pero hoy en día, al ser atacadas esas modalidades por las distintas fuerzas públicas y del orden, y para no ser capturados, los miembros de maras y pandillas, sus jefes prefieren seleccionar a determinado empleado de transporte, para que sea como intermediario en el cobro de la “renta”.

Las pandillas prefieren que esa persona que lleva el mensaje sea parte del sistema transporte y así generar más anonimato y clandestinidad de los miembros declarados de las pandillas, conto el analista de FNAMP.

De acuerdo a los investigadores las “mototaxis” son el medio de transporte preferido por los pandilleros, para movilizarse en los barrios y colonias donde operan criminalmente.

PAGA CON LA VIDA

De igual manera los jefes o cabecillas de pandillas inducen a que conductores sirvan de “palabreros” para que lleven el mensaje de que si los otros choferes de autobuses no acceden a pagar la extorsión, obtendrán una respuesta contundente y negativa de parte de la pandilla, ya “sea matando a sus conductores, cobradores o dueños de autobuses”, indicó el agente antipandillas.

Sin embargo, según las mismas investigaciones, las pandillas se aprovechan de que la mayoría de conductores, cobradores y hasta dueños de unidades de transporte desconocen la ley que establece hasta 15 años de prisión.

La mayoría de empleados de transporte cuando son detenidos alegan que fueron a cobrar o recolectar el dinero de la extorsión por la misma intimidación o amenazas de determinada pandilla.

“Pero desde el momento que el conductor se presta para llevar el mensaje o ir a cobrar la extorsión está siendo parte de un delito e incluso los vincula a la asociación ilícita, porque ya es ser parte de esa estructura criminal”, indicó el agente antipandillas.

Debido al flujo de dinero que se mueve a diario en el rubro transporte, las organizaciones criminales mantienen un mayor control en ese sistema de locomoción.

INOCENCIA O AMENAZAS

Desde el momento que FNAMP se da cuenta que un sector del transporte está siendo extorsionado, se comienza la judilización del caso, y al hacer las averiguaciones del caso.

“La cárcel para el que cobra las “rentas” son un hecho con penas de 15 a 20 años de prisión, ya sea conductores o otras personas ligadas al rubro transporte”, reiteró el agente.

En tal sentido, los agentes indicaron que empleados del transporte público a la hora de ser capturados no pueden alegar que han sido amenazados para cobrar las extorsiones, porque existen varias herramientas para no cometer ese delito, ya sea mediante denuncias anónimas o presenciales.

De acuerdo a los analistas, la mayoría de empleados del rubro transporte se vinculan al cobro de extorsiones por la incentivación del consumo de drogas proporcionadas por las mismas pandillas o por la satisfacción de considerarse “amigos” de esas organizaciones criminales.

Como ejemplo de ese problema social en los últimos días los agentes antipandillas han capturado en la presente semana varios conductores por andar cobrando las “rentas”.

DATOS
Según las mismas capturas a trabajadores del rubro transporte obliga a una difícil tarea del combate a la extorsión del rubro, porque se mantienen informes que la infiltración en el sector transporte es altamente significativo.

Desde la creación de FNAMP se han capturado 25 personas que laboran en el rubro transporte, 9 en el año 2018 y 16 en el presente 2019.