Un motorista muerto y tres pasajeros heridos dejó como resultado el ataque de unos pistoleros desconocidos en un microbús del transporte urbano, de los mejor conocidos como “rapiditos”, en pleno bulevar Fuerzas Armadas, sector oriental de Tegucigalpa.
La nueva víctima de los ataques al rubro transporte es Horlin Absalón Ordóñez López (29), conocido por sus compañeros como “Paletilla”, cuyo cadáver quedó tendido en medio del carril entre las colonias Hato de Enmedio y San Ángel.
La balacera se produjo hoy a las 4:00 de la tarde dentro de un “rapidito”, frente a las gradas de la colonia Hato de Enmedio, cuando el microbús con ruta Mercado-Los Pinos y registro 056, transitaba hacia el centro de Comayagüela.
De acuerdo con testigos, el conductor del vehículo luego de permanecer estacionado en una parada de buses a la espera de pasajeros emprendió su marcha, pero a su paso salieron varios hombres a bordo de un carro tipo turismo oscuro y se lo atravesaron en la calle.
Desde el automotor al menos dos sujetos se bajaron del carro y comenzaron a disparar contra el conductor de la unidad de transporte. En el tiroteo los malvivientes hirieron a tres pasajeros.

QUISO SALVARSE
Mientras, el conductor al escuchar la balacera en su contra pretendió escapar y se bajó del automotor y comenzó a correr para salvar la vida.
Sin embargo, siempre fue alcanzado por la “lluvia” de balas y unos metros delante el motorista no pudo más y cayó desplomado en la calle.
Luego de protagonizar el ataque y cerciorarse de haber ultimado al motorista del “rapidito”, los pistoleros huyeron del lugar con rumbo desconocido para la Policía Nacional.
Por su parte, el conductor yacía inerte boca arriba sobre el pavimento del bulevar, en el tramo entre las colonias Hato de Enmedio y San Ángel.

AUXILIO A HERIDOS
Posteriormente, al lugar llegaron varios paramédicos, pero como Horlin Ordóñez ya había expirado, los socorristas se esmeraron en auxiliar a las tres personas heridas y luego trasladarlas al Hospital Escuela Universitario, donde siguen bajo cuidados médicos y custodiados por la Policía Nacional.
Un agente policial explicó que un equipo de inteligencia anda tras la pista de los sospechosos y que también se revisan las cámaras de seguridad para identificar a los responsables del hecho.
Minutos después del atentado criminal, los familiares de Horlin Ordóñez, entre ellos su madre, llegaron a la escena del crimen y no pudieron contener las lágrimas al observar a su pariente muerto a tiros.
Su madre se acercó al cadáver, levantó la sábana que los policías le habían colocado e inmediatamente lo identificó y soltó en llanto, pero fue asistida por otros afligidos e impactados familiares del conductor de “rapiditos”.
Media hora después las autoridades de la Fuerza Nacional de Seguridad al Transporte Urbano (FNSTU), daban aviso de haber detenido a un sospechoso de haber participado en el crimen.
De igual manera, se informó que habían decomisado el automotor que pudo haber sido utilizado para el ataque armado.