“TOCANDO EL BALÓN”

UNA nota de CNN refiere que “el presidente de El Salvador, pidió al gobierno estadounidense un trato diferente a Guatemala y Honduras en el tema migratorio”. Según Bukele “esos países no han hecho los esfuerzos y tampoco han obtenido los resultados que tiene su gobierno desde que asumió la presidencia el pasado 1 de junio en reducción de homicidios y combate al crimen organizado”. “En las caravanas –refiere la nota citando a Bukele– el 40 por ciento está formado por migrantes hondureños, el 40% está formado por migrantes guatemaltecos, un ocho o nueve por ciento está formado por migrantes de otros países y un 11% está formado por migrantes salvadoreños”. Otro de los argumentos del salvadoreño para pedir un trato diferente es la incautación de droga. “Incautamos el 75 por ciento de la droga –refiere CNN citando a Bukele– que pasa por el país y aseguró que el porcentaje de otros países como Honduras es mucho menos; ellos incautan el dos, tres por ciento y al sacar el promedio del Triángulo Norte “ellos bajan nuestro promedio” por eso pedimos una ‘evaluación diferente’”.

La otra revelación importante es una publicación de Prensa Libre de Guatemala. Refiere que en “la reunión de Gabinete en la Casa Blanca, el mandatario repitió que Guatemala y Honduras, a su criterio, no han hecho nada para frenar la migración ilegal hacia Estados Unidos”. Sobre la cita que a último momento fue suspendida con Jimmy el periódico consigna el siguiente comentario de POTUS: “De repente declinaron, supuestamente por un fallo de la Corte Suprema (Corte Constitucional), de que no se les permite firmar un acuerdo con nosotros; me pregunto qué fue lo que ocurrió porque querían que se tomara la decisión”. Pues bien, como POTUS no es baúl de nadie, claramente revela que el gobierno guatemalteco sí quería el acuerdo ofreciendo su territorio como “tercer país seguro”, sin embargo, fue la Corte Constitucional la que atajó la pretensión del Ejecutivo. Así continuó POTUS ampliando sus explicaciones: “Forman caravanas y las envían, y en esas caravanas vienen individuos muy malos, personas que no queremos en nuestro país”. Además, dijo sentirse “estafado durante años” por estos países centroamericanos. “Si no van a tocar el balón con nosotros, de acuerdo, no vamos a jugar con ellos”, afirmó Trump. “Les dimos cientos de millones de dólares como tontos durante años y lo que hicieron fue enviarnos a un montón de personas causantes de muchos problemas, y muchas de las personas en esas caravanas son criminales peligrosos”. Según el medio estadounidense, The New Yorker, basados en fuentes cercanas a la Casa Blanca, “el acuerdo conllevaba que Guatemala se convirtiera en un tercer país seguro para los migrantes solicitantes de asilo, no solo de Centroamérica, sino cualquier solicitante de asilo a EE UU”.

Lo anterior es un desmentido tanto a Jimmy como a la cancillería guatemalteca que en un comunicado negaron los extremos del frustrado acuerdo. Justifican que el encuentro en la Casa Blanca era “con el propósito de dar seguimiento a la agenda bilateral, dado que Guatemala es considerado por Estados Unidos el principal aliado regional en la lucha contra las amenazas transnacionales”. Dudoso que POTUS fuera a darle otra cita a Jimmy solo para hablar de asuntos secundarios de la relación bilateral, ya que una reunión de esa naturaleza solo se explica a la luz de un tema gordo y de importancia vital a los intereses inmigratorios de la Casa Blanca. Si bien el boletín del gobierno guatemalteco presume que reprogramarán la reunión, dudoso que esta se lleve a cabo, a menos que Jimmy –contraviniendo un fallo de los magistrados– vaya con ansias de firmar un convenio ofreciendo el territorio guatemalteco como “tercer país seguro”.