La Agencia Suiza para la Cooperación y el Desarrollo (Cosude), el gobierno hondureño y las fuerzas vivas de la zona sur se comprometen a mejorar la calidad de vida de aproximadamente diez mil familias que subsisten en las inmediaciones del Golfo de Fonseca.
El compromiso fue suscrito ayer en un hotel capitalino con el concurso de las municipalidades de Choluteca y Valle, junto al sector de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Mipymes) de la zona que esperan la creación de unos cinco mil empleos.
El proyecto es por alrededor de 192 millones de lempiras, recursos aportados por Cosude y gestionados por el gobierno a fin de incrementar 10 por ciento anualmente los ingresos entre diez mil familias que viven en condiciones de pobreza en las cuencas de los ríos Choluteca, Goascorán y Nacaome.
Esta firma de convenio se realizó en el marco del programa Desarrollo Económico Inclusivo Territorial de la Región 13 del Golfo de Fonseca (DEIT R13 GF) donde la cooperación hace la inversión para fortalecer las cadenas de valor de ganadería sostenible, ecoturismo y el cultivo de marañón.
Mientras tanto, el gobierno de Honduras asume el compromiso de gestionar fondos públicos para complementar esta inversión. En esa dirección apuntó el coordinador del programa, Cristóbal Irías, al hacer un llamado especial para que el gobierno destine fondos públicos.
Irías plantéo la necesidad de apoyar el encadenamiento ya que esta región tienen el potencial de generar empleo, ingresos, producir divisas, reducir la migración y proteger el medio ambiente en la zona del Golfo de Fonseca.
Los convenios de cooperación fortalecen la Secretaría de Agricultura y Ganadería, Instituto Hondureño de Turismo y las mancomunidades de Nasmar, Manorcho y Mansurpaz para que puedan responder a las demandas de las familias de productores de la región 13 del Golfo de Fonseca.
A la par, permitirán que las Mipymes de Choluteca y Valle aumenten la producción, productividad y calidad de su producto de manera sostenible. El enfoque de cadenas de valor, es el mecanismo que permite a los actores encontrarse, resolver conflictos y alcanzar reglas claras sobre el uso de los recursos naturales y las relaciones con la empresa privada.
Además, bajo este mecanismo se favorece la implementación de las alianzas público-privadas bajo una modalidad donde todos ganan, respetando los derechos humanos y la buena gobernanza en las cadenas de valor y del territorio, argumentaron los suscribientes del convenio de cooperación. (JB)