Por José Rolando Sarmiento Rosales
A tono con los varios artículos publicados en Diario LA TRIBUNA sobre la frecuencia de los accidentes de tránsito con resultados fatales de muertes, heridos, traumatizados, los costos enormes que afectan los raquíticos presupuestos de hospitales públicos del país, queremos insistir en la toma de decisiones y regulaciones por parte del Estado, tal y como ya hacen varios países de nuestro continente, afiliados a la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas Contra Violencia Vial (FICVI), para promover mayores medidas que posibiliten una menor incidencia de accidentes en las vías urbanas y carreteras de sus países, desafortunadamente Honduras no aparece como miembro de la misma.
Cada año mueren 1.35 millones de personas en las carreteras de todo el mundo. Los traumatismos causados por el tránsito son la principal causa de muerte en personas de edades comprendidas entre los 5 y los 29 años. Los países de la región de las américas deben seguir ampliando las medidas multisectoriales de seguridad vial, que incluyen vías e infraestructuras seguras, transporte público para todos, leyes y reglamentos apropiados, y fortalecimiento de las políticas de transporte y los organismos coordinadores para el debido cumplimiento de la protección de todos los ciudadanos. En el desempeño de su función, la OPS y la OMS seguirán colaborando estrechamente con los gobiernos y la sociedad civil para garantizar los avances y conseguir que la región amplíe sus esfuerzos. Este objetivo requiere convocar a los diversos sectores para compartir experiencias y mejores prácticas, y a la vez medir periódicamente los progresos realizados e informar acerca de ellos.
En promedio entre 25 y 35 accidentes de tránsito diarios se reportan en el territorio hondureño, en donde el 70 por ciento de estos son protagonizados por motocicletas, informó la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT). Según el comisionado Gerson Velásquez, son unos 55 motociclistas los que han fallecido en la actualidad lamentablemente es un hecho que está creciendo en función del crecimiento del parque vehicular, el exceso de velocidad, mal estado de las calles, ingesta de bebidas alcohólicas, son las principales causas de los accidentes, detalló. Durante 2018, más de mil 500 personas perdieron la vida en accidentes viales a nivel nacional de los cuales en un 30 por ciento estuvieron involucrados conductores de motocicletas. El oficial precisó que en promedio, dos motociclistas mueren diariamente producto de accidentes viales.
En la Revista de Ciencias Forenses de Honduras destaca un artículo que realizó el Centro de Medicina Legal y Ciencias Forenses en el 2017 respecto a los Factores humanos condicionantes claves para mejorar la seguridad vial en Honduras en donde se analizaron casos y cifras de accidentes de tránsito en un período desde el 2007 al 2014 dando como resultado una serie de sugerencias hacia los responsables en materia de educación vial, específicamente la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte. Se analizó la evolución de los hechos de tránsito y la mortalidad asociada, así como los factores condicionantes más relevantes, el análisis de los datos mostró que los principales factores condicionantes de hechos de tránsito siguen siendo los relacionados a factores humanos, por lo que se requieren medidas de intervención primarias para disuadir y disminuir comportamientos de riesgo en los usuarios.
De acuerdo a los datos registrados se produjeron 114,116 “accidentes de tránsito” en nuestro país, durante el período comprendido entre el 2007 y el 2014; cifra que se mantuvo sin mayores variaciones durante los años estudiados. Según el observatorio de la violencia 9,201 personas murieron en siniestros de tránsito en nuestro país, durante el período estudiado. Los factores humanos (condicionantes conductuales), inciden directamente para que se produzcan los eventos de tránsito, estudios demuestran que son responsables de aproximadamente el 90% de los mismos. Llama poderosamente la atención que entre los factores humanos la “ebriedad” y el “no prestar atención a las condiciones ambientales” podría sugerir medidas educativas a través de campañas de educación vial realizadas por la Dirección Nacional de Vialidad y Tránsito.
En los informes de la OMS se indica que los traumatismos por accidente de tránsito siguen representando un importante problema de la salud pública. Para reducir la cantidad de muertes y traumatismos por accidente de tránsito, es necesario adoptar un marco holístico como el enfoque de sistemas de seguridad con el objetivo de garantizar un servicio de transporte seguro para todos los usuarios de las carreteras. Los costos sociales y económicos de los accidentes y lesiones causados por el tránsito son muy considerables en Honduras.