A pesar de un período débil de lluvia, el reporte del estado de los cultivos de maíz y frijol es en general estable, con un comportamiento favorable y con mínimas pérdidas, según personal técnico de las diferentes oficinas departamentales de la Dirección de Ciencia y Tecnología Agropecuaria (Dicta), de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
Los cultivos recibieron una oportuna lluvia el 15 de julio, eso minimizó los riesgos de pérdidas y una condición para que los cultivos se recuperen y desarrollen con el vigor necesario para rendir una buena cosecha, condición el personal que supervisa el estado de los cultivos en los diversos departamentos del país.
Los productores en su mayoría han acatado las recomendaciones de siembra dadas por las autoridades de la SAG, y han utilizado semilla tolerante a condiciones adversas del clima por sequía o falta de lluvia.
En Atlántida unas 80 manzanas de maíz en Esparta, La Masica y Jutiapa están parcialmente afectadas, mientras, en Choluteca y Valle se han presentado lluvias oportunas para salvar la cosecha.
En Comayagua el porcentaje de pérdida se mueve entre el 10 y 12 por ciento solo en maíz y en Copán, no se registran pérdidas ni estrés en esos cultivos.
Cortés y Yoro (Sulaco, Victoria, Yorito, Yoro, Morazán, El Negrito, Santa Rita y El Progreso: El invierno inició el 25 de junio, con 10 días de falta de lluvia, aun así los cultivos se presentan estables y no se registran pérdidas.
En Olancho la producción avanza de manera estable, excepto en Guarizama y Manto donde se podrían perder el 20 por ciento de las siembras.
La meta este año es cosechar 12 millones de quintales de maíz, un 80 por ciento sale durante el presente ciclo de primera y el 20 por ciento restante postrera. Sin embargo, la población consume 25 millones de quintales, significa que unos 13 millones de sacos son importados, especialmente desde los Estados Unidos.
En el país se produce mayor cantidad de maíz blanco y menor cantidad de maíz amarillo. El maíz blanco se utiliza para consumo humano, como tortilla y otros subproductos, el amarillo se destina en un alto porcentaje para la formulación de alimentos balanceados para consumo animal.