El Salvador. El Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) recomienda a los países miembros a cerrarle el paso en las fronteras a un hongo que destruye los cultivos de banano y plátano.
La alerta es para prevenir la diseminación de la marchitez de las musáceas en plátanos y bananos que ha sido detectada en Colombia y que de entrar aquí provocaría innumerables pérdidas económicas en la industria bananera regional como sucedió entre el 50 y 60 del siglo pasado.
La OIRSA insta a sus Estados miembros -México, Centroamérica y República Dominicana– a intensificar sus medidas de bioseguridad e inspecciones de productos y subproductos de origen vegetal en puertos, aeropuertos y fronteras.
El hongo se llama “Fusarium raza 4 tropical (Foc R4T)” y es una enfermedad que ha devastado a la industria en Asia y África, con pérdidas millonarias y fuertes impactos al ambiente y al sector exportador.
Es originaria de Asia, desde donde se ha extendido a países como Taiwán, Malasia, Indonesia, Filipinas, China Continental, Papúa Nueva Guinea, Omán, Jordania, Mozambique, Pakistán, Australia, Laos, Vietnam, India, Israel y Myanmar.
Actualmente se sospecha de su presencia en Colombia, donde ya se ha declarado en cuarentena a la finca Don Marce, en el municipio de Riohacha, en La Guajira, por la presencia de síntomas asociados a la plaga.
Entre las medidas, el Organismo recomienda colocar en aeropuertos internacionales, tapetes sanitarios en cada puerta de salida de pasajeros. Los manteles deben estar impregnados de desinfectante.
También ubicar inmediatamente después, un tapete seco donde los pasajeros puedan secarse los zapatos. Además, de inspeccionar paquetería y correos al 100 ciento los envíos procedentes de países donde se encuentre la enfermedad. A la par, establecer perfiles de riesgo para la inspección selectiva de pasajeros internacionales procedente de países donde esté presente la enfermedad.
Y de inmediato entablar comunicación en puertos, aeropuertos y fronteras terrestres, invitando al viajero y transportistas a no ingresar productos y subproductos de musáceas a la región. En América Latina, la afectación tendría consecuencias devastadoras tanto económicas como en términos de seguridad alimentaria.
En México, Centroamérica y República Dominicana hay cerca de 300 mil hectáreas sembradas de banano y plátano, una de las más grandes del mundo. En países como Costa Rica, el 1 por ciento del territorio está sembrado con banano o cerca de 45 mil hectáreas, y se exportan mil millones de dólares al año. La raza 1 de esta enfermedad causó una epidemia que impactó la industria de exportación bananera de América basada en la variedad Gros Michel y provocó la desaparición de la mayoría de las plantaciones comerciales en la década de los años 50 y 60, con un impacto económico estimado para las compañías exportadoras por alrededor de 2,300 millones de dólares. (JB)