DANLÍ, El Paraíso. Los cultivos del altiplano, en los sectores comprendidos a las áreas de producción tradicionales, como Araulí, Linaca, Quisgualagua, El Pescadero y valle de Jamastrán, están parcialmente perdidos debido a la escasez de lluvias, salvo algunos pequeños proyectos de riego, constató esta corresponsalía.
Si bien ayer cayó una lluvia en algunos sectores de la región, la situación se ha vuelto dramática para los agricultores y ganaderos por cuanto las pocas precipitaciones solo humedecen la tierra y al mismo tiempo aumenta el calor provocando que los cultivos de maíz se marchiten con mayor rapidez y parecen cebollales, igual situación se ha observado en los pastizales.
Los llamados grandes productores han resentido el problema porque sus cultivos están parcialmente perdidos y en el supuesto caso que no llueva con regularidad las pérdidas en el agro serán totales de acuerdo con el panorama observado en las principales áreas de producción.
Los cultivos bajo riego por el momento han sido la única esperanza, pero no cubren la demanda alimenticia, además quienes invierten en estos proyectos venden la mayor parte de la producción de maíz en elote porque es más rentable, sin embargo, las principales fuentes de agua están limitadas, porque los caudales de los ríos Hato, Almendros, San Francisco, Guayambre y quebrada El Águila han disminuido. Otros que están en riesgo son los productores de tomate, ya que se están quedando sin agua.
Uno de los pequeños ganaderos del municipio, Julio Sevilla, afirmó que las aguas subterráneas se han profundizado y dijo haber perforado cinco pozos y en ninguno encontró agua y eso quiere decir que el cambio climático “está pasando factura”, además que la depredación del bosque es sistemática en la zona.
El municipio de Danlí se está quedando sin agua. Las precipitaciones de hace algunos años provenían de tres o cuatro zonas boscosas: Villa Santa, Cuyamapa, Guambuco y el cerro Azul en la zona de El Maguelar y ya no existen, porque terminaron con los pocos bosques. (LAG)