En un “dolor de cabeza” se ha convertido un proyecto de pavimentación para los conductores que a diario circulan por el bulevard Suyapa, con destino al centro de la capital.
La vía en reparación inicia en el semáforo ubicado frente al portón de entrada al Hospital Escuela Universitario (HEU).
Aunque la obra en marcha está lejos de concluir, la compañía constructora cerró un carril, dejando solo uno habilitado, por lo que se arman tremendas filas de vehículos, especialmente en horas pico.
Lo peor de todo es que a pesar del problema de tráfico que se registra en la zona, no se ve un policía de la Dirección Nacional de Viabilidad y Transporte (DNVT) para controlar el tráfico y apenas un par de agentes de la Alcaldía Municipal tratan de hacer su mejor esfuerzo para controlar las filas de autos.
El caos, en parte, es causado por los autobuses conocidos como “rapiditos”, que a unos metros tienen una estación.