Por: Lic. Gustavo Adolfo Milla Bermúdez
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El gobierno del Partido Nacional es desde un punto vista, un futuro incierto, un despertar con hambre del mañana, desde una perspectiva política de valores absolutistas por falta de moral y ética.
El hombre sabio es fuerte, de pensante el hombre docto. Pero estos no saben y no conocen la palabra de Dios.
No le roben la fe y la esperanza de esa alegría de vivir en paz al pueblo noble hondureño.
La paz individual genera la paz colectiva. Y cuando logremos tener paz en el interior de nuestro ser estaremos llenos de fe y esperanza en nuestros corazones; para alcanzar la armonía, la humanidad es el camino verdadero para humanizar al hombre desde el concepto del humanismo. Aprendamos a aprender armonizando lo que Dios nos manda: Ama a tu prójimo como a ti mismo. El camino verdadero de la fe y esperanza para vivir unidos en el nombre de nuestro Dios Jehová.
Que sea una fe y esperanza auténtica para poder alcanzar la paz y armonía en nuestros corazones.
Acuérdense que la corrupción y el abuso de poder tratan de robar tu dignidad y tu destino, no lo permitas nunca.
Cuando más velozmente cambia el medio, más falta nos hace una visión del futuro. Pero lamentablemente los que nos desgobiernan no tienen visión como estadistas y mucho menos que quieran a su pueblo que con sus votos los llevaron al poder de la nación.
La verdad es demasiado desagradable y por eso Honduras es extremadamente vulnerable a las interpretaciones históricas y a los proyectos económicos y políticos construidos sobre la base de la mentira o que apelan a la verdad solo a medias. La verdad es que no corresponde a la verdadera y única dicotomía profunda de la sociedad hondureña, que es la que opone dos maneras de ser, dos tendencias, de un lado la demagogia, del otro lado la sensatez, en uno el apetito insaciable de poder y lucimiento personal de aclamaciones y de aclamaciones en otros, el apego al libre examen y a la reflexión. Es una alternativa que tenemos todos los hondureños, de carácter de conflicto espiritual íntimo, si preferimos la verdad o la mentira.
El gobierno de turno es la miel de la mentira, pero todos sus seguidores son ignaros, porque ellos están ligados a la corrupción y, aparte que todos son unos demagogos, vocingleros, trogloditas, falsos, son como el dinero de Venezuela que nadie compra nada, porque no vale nada. “Y lo que no tiene valor, no tiene precio”.
Por favor hagamos patria, un pueblo sin principios morales es igual que ustedes, nadie nos respeta.
Sintámonos orgullosos de ser de la patria de Morazán, Valle, Rosa, Dionisio de Herrera, de Soto y de Trinidad Reyes y otros más. ¡Viva Honduras!
Antes de Cristo los filósofos romanos dijeron, “que la fuerza de la amistad no puede hallarse sino entre los buenos”, y que se ha de romper con los amigos si pecan contra la República. ¡Que no te roben tu dignidad y tu destino!
¡No olvidemos que venimos de pueblos humildes y los ópalos de Erandique nos dan el brillo de nuestra pobre grandeza.
No olvidemos que la política solo deja falsos amigos y enemigos verdaderos. Ejemplo vivo de dos grandes amigos: “Pepe” Lobo y Juan Orlando Hernández. “No deben tener más que enemigos de odio, pero no enemigos dignos de desprecio”.