Más de 88 mil colegiales dejarían las aulas en 2019

Mientras un docente se “desvive” al explicar la lección del día, muchos alumnos cuentan los minutos que faltan para salir de la clase, para absorber por cuenta propia los conocimientos disponibles a través de las tecnologías digitales.

Según datos de la Secretaría de Educación, en el 2018 se retiraron de las aulas más de 78,000 alumnos de tercer ciclo y educación media, y se proyecta que este año abandonen sus estudios unos 88,379 jóvenes.

Ese desinterés del educando en las aulas se ha traducido en un incremento de la reprobación y deserción escolar, según un estudio del Observatorio Universitario Nacional e Internacional de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPN-FM).

Entre el año 2014 y el 2019, la cifra de estudiantes matriculados en los diferentes niveles educativos ha ido disminuyendo.

CURRÍCULO OBSOLETO

El coordinador de esa unidad académica, Mario Alas, explicó que el desinterés del estudiante por las clases se percibe en el tercer ciclo y educación media, que es donde se registran los principales índices de deserción, reprobación y repitencia.

“Uno de los factores que se han venido señalando, no solo en Honduras, sino en América Latina, es que el currículo no está acorde con los intereses de los jóvenes de esas edades, porque tenemos currículos bastantes teóricos y la forma de implementarlos en el aula, los docentes, por falta de recursos, se ven obligados a hacerlo de la forma tradicional”, explicó Alas.

Añadió que utilizan pizarrones, marcador, tiza y con muy poca bibliografía. “Entonces, el currículo y la forma de implementarlo en el aula, provoca desinterés de parte de estos jóvenes que sienten que lo que están aprendiendo, realmente, no les es de utilidad para su crecimiento personal y posterior incorporación al mercado laboral”.

Eso es evidente, “si uno platica con los estudiantes y docentes de tercer ciclo y media, en el aula va identificar de inmediato que los muchachos van a mostrar ese bajo interés, con excepciones, que no quieren estar en la clase”.

El científico, Mario Alas, explicó que Honduras tiene muchos desafíos en la educación.

BAJAS EXPECTATIVAS

Otro de los problemas detectados en los estudiantes de tercer ciclo y media, ya se sea dentro o fuera del sistema educativo, tiene que ver con el mercado laboral, porque sus expectativas están bajas y sienten que fuera de las aulas tienen acceso a mucha tecnología que supera lo que le enseña el maestro.

“Los muchachos conocen casos abundantes de sus hermanos mayores, primos, amigos y vecinos que, habiéndose graduado de nivel medio o de las universidades, están desempleados y eso produce una desvalorización en la educación, tanto de los jóvenes como de sus padres”.

Esa apatía se refleja en el fracaso que tienen los jóvenes en las matemáticas, español, ciencias sociales y otras materias.

Asimismo, la investigación educativa evidenció que miles de jóvenes, aún estando en los últimos años de su carrera en educación media, la abandonan y buscan ocupaciones que les generen ingresos de inmediato.

Según Alas, se requiere mejorar la motivación dentro y fuera del aula, para mantener a estos jóvenes en el sistema educativo, por lo que la Secretaría de Educación, los padres de familia y el Estado tienen que garantizar el éxito de esos esfuerzos que hacen los alumnos.

Apuntó que los alumnos también se sienten desencantados con la forma de impartir la clase de los docentes y ven que ellos son capaces de superar a los profesores, a través de las tecnologías digitales y ven al profesor como una persona aburrida.

El uso de las nuevas tecnologías es cada vez más necesario en los salones de clases.

CLASES MONÓTONAS

“Los alumnos pasan en contacto permanente con las redes sociales, internet, descubriendo imágenes, métodos de enseñanza y grabaciones muy interesantes que se les hace más dinámico que estar frente a un docente explicando cosas con monotonía, en un pizarrón”, comparó el científico.

Indicó que se hace necesario, no solo garantizar el éxito del alumno en sus estudios, sino cambiar esa forma antigua de dar clases, para que el alumno sienta que está aprendiendo algo que va de acuerdo con el mundo actual en las tecnologías y eso es urgente.

Finalmente, el académico señaló que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) está impulsando una reinversión de la educación en Latinoamérica, para que los jóvenes tengan mejores expectativas en sus estudios.

 

ALARMANTE
Aún por graduarse abandonan estudios
Russbel Hernández

Un estudio del Observatorio de la Educación Nacional e Internacional de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPN-FM) alerta de la creciente deserción y reprobación escolar en los últimos cuatro años.

El director de esa unidad académica, Russbel Hernández, detalló que es alarmante el número de alumnos que cada año está reprobando y desertando del sistema educativo nacional, por lo que se necesitan medidas urgentes para sostener a los niños y jóvenes en las aulas de clase.

“Datos oficiales de la Secretaría de Educación dan cuenta que solo el 2015 se reprobaron 53, 907 alumnos, el 2016 subió a 63,312, el 2017 pasó a 80,732, el 2018 concluyó con 122, 503 y se proyecta que al finalizar 2019 se cerrará con 135,916”, describió Hernández, en la variable de reprobados.

De ese segmento, los más afectados son los alumnos de tercer ciclo, ya que en el 2015 se registraron 31,191 reprobados, cifra que el 2018 subió a 55,364 y si no se hace algo para evitarlo, se estima que el 2019 cerrará con 58, 452 jóvenes que reprobarán el año escolar.

DESERCIÓN EN AUMENTO

Otro de los hallazgos preocupantes de la investigación es la deserción escolar, ya que hasta los alumnos que están en sus últimos años de educación media abandonan sus estudios.

“En cuanto a los desertores de la educación, tenemos que en el 2015 hubo 47, 813 alumnos que abandonaron la educación; el 2016 fueron 58,730, luego, el 2017 fueron 67,024; el 2018 subió a 78,773 y se proyecta que en 2019 unos 88,379 se retiren de la educación”, detalló el experto.

La mayor deserción se vio acentuada en los alumnos de I a II ciclo, ya que el 2015 se reportó 19,994 menores que dejaron las aulas. Ese número, en el 2018 subió a 33,259 y se estima que en el 2019 se incrementará a 37,493 menores de edad desertores de la educación.

Sin embargo, la variable que genera más preocupación es la de los jóvenes por graduarse, que desertan de los colegios, lo que indica una desmotivación, que se ven obligados por la necesidad de trabajar para generar ingresos económicos o son desplazados por la inseguridad.

Para el caso, el 2015 apenas abandonaron las aulas 8,157 jóvenes que estaban por graduarse, pero al 2019 la cifra se incrementó a 15,251. Se proyecta que al finalizar el período de 2019 subirá a 17,561 muchachos que se retirarán de sus estudios, aunque estén a un paso de recibir su título de secundaria.

CADA VEZ MÁS REPITENTES

Hernández apunta que otra de las estadísticas negativas está en la repitencia de grados, cifras que se ubican entre la deserción y la reprobación.

Ese problema se refleja en la matrícula de Todos Podemos Avanzar (TPA), conocida como la “Escuelita”, que se realiza dos veces al año, ya que algunos alumnos se incorporan a la actividad económica, delictiva o emigran del país.

“Afortunadamente, la repitencia es una condición que los alumnos aún siguen, se mantienen en las aulas de clases, pero muchos de ellos están a un paso de abandonar sus estudios y se requiere incentivarlos, tanto dentro del aula como fuera”, apuntó.

“Estamos a tiempo para evitar que esas cifras de repitencia, reprobación y deserción se puedan evitar, porque eso se debe a factores internos y externos como desmotivación, inseguridad y problemas económicos”, puntualizó.

SEGÚN MINISTRO DE EDUCACIÓN
Alianza multisectorial mejorará la educación
Arnaldo Bueso

El ministro de Educación, Arnaldo Bueso, informó que para mejorar la calidad educativa en el país se requiere el apoyo decidido de los padres de familia, sociedad civil y empresa privada.

“Los padres de familia han venido desarrollando una acción sistemática interesante, ya nos hemos reunido con miembros de la sociedad civil y empresarios, para que entre todos trabajemos por la educación de Honduras”.

Reiteró que esa alianza con todos los sectores del sistema educativo alcanzará mejores resultados, lo que involucra a docentes, viceministros, directores departamentales, entre otros funcionarios.