EVENTOS MILITARES DE LA NACIÓN HONDUREÑA DURANTE LA CONQUISTA

I. Reconstruyendo la historia militar de Honduras
A. Al conmemorarse el cincuentenario de la guerra de 1969 es perentorio hacer una revisión en retrospectiva del legado militar de nuestros antepasados, desde el período precolombino, de la conquista, preindependencia, postindependencia, y republicano. Lo anterior permitirá a la sociedad conocer como estos acontecimientos han contribuido a la conformación de nuestra sociedad. Una mirada a lo que ocurrió en el pasado permite ver un panorama completo de por qué la nación y el mundo son como se nos presentan en la actualidad. Estudiar la dialéctica histórica y social de la sociedad a la que servimos, mejora nuestra capacidad de análisis para enfrentar las situaciones de incertidumbre que generan algunas decisiones políticas. La sociedad y la profesión militar en particular, deben hacer de suyo propio el estudio de la historia de la nación, su pueblo, su sociedad, sus costumbres, sus tradiciones y sobre todo su interrelación con el ambiente y otras sociedades.

B. La historia como instrumento para comprender el futuro.
Muchos estudiosos opinan que la historia nos ayuda a entender el mundo en el que vivimos, otros arguyen que el pueblo que no estudia su historia no tiene futuro. Es importante para la profesión militar el estudio del pasado histórico para conocer e interpretar la sociedad a la que sirve. Particularmente cuando se trata de construir una nación a partir de un imaginario fragmentado. El presidente Marco Aurelio Soto, en los inicios de su gobierno, tratando de fundamentar y consolidar la función del ejército, en uno de sus discursos expresaba:

“…Cuanto más privilegiada es una nación, ya por su fertilidad de su suelo, por sus riquezas naturales o por su posición topográfica, tanto más envidiosos puede tener entre los extranjeros, y por consiguiente más enemigos; y para gozar en paz todos los bienes…. Necesita de ejércitos que velen por ella, siempre prontos a defender su soberanía, sus libertades y sus leyes, haciéndola respetada de los demás pueblos. Más los ejércitos no sólo son la garantía del honor, de la independencia y de la salud de los Estados, sino que asegura también su prosperidad, apoyando la ejecución de las leyes y concurriendo al mantenimiento del orden”1
El dilema de Honduras ha sido construir su propia identidad nacional, este proceso aún hoy día experimenta un tránsito difícil e inacabado que obliga a buscar en el tiempo las imágenes del proyecto inconcluso de la Unión Centroamericana, que pervive en la memoria nacional. Ese ideal está circunscrito a la figura del general Francisco Morazán, encarnado en el héroe y mártir, y a partir del cual intentamos recrear el imaginario e ilusionarnos en una nación hondureña en términos de una realidad y no una añoranza.

Para finalizar este drama de construcción del imaginario nacional y centroamericano queremos referirnos a los escritos de Salvador Mendieta cuando cita un comentario atribuido al emperador Napoleón III2: “Constantinopla y Centroamérica son los sitios más bellos e interesantes del globo; pero es penoso que estén en las peores manos, aquellos en la de los Turcos y estos en la de los centroamericanos”3
Asimismo, Ephraim Squier, en sus escritos sobre la fragmentación de Centroamérica dice: “Así, el absolutismo, las antiguas intolerancias, los prejuicios, y la corrupción de España, nacida de la superchería y la tiranía, se refugiaron en América Central, e hicieron su última resistencia contra el avance de sentimientos liberales (entiéndase Unionistas)”4
Esta condición fragmentaria y disociadora habría de acompañar a la región y a la nación en su vida republicana, luego de la independencia y finalizada la federación, se inició una lucha a muerte, sin concesiones entre los dos grandes principios antagónicos, que hemos indicado; uno representado en un lado por una rica y poderosa aristocracia, y un clero celoso y beneficiado, y por el otro por la gente, sensible de su derecho abstracto, rico solo en su devoción, pero con entusiasmo unido a lo que hoy se entiende como libertad y el republicanismo. Sobre este contexto correspondió a las fuerzas militares sobrevivir y consolidarse como una fuerza profesional y necesaria para la sociedad y la nación.

II. Los eventos militares durante la conquista
A. Conquista, explotación rebelión y aniquilación
1. La fama de las riquezas de Honduras no fue un misterio para todos los ambiciosos conquistadores que para entonces recorrían la América5. Es de mencionar que para la época precolombina en el territorio de Honduras se destacaba la presencia de seis áreas culturales6 que se incluyen en la figura No. 1.

Aunque al principio la acogida que se les dio a los españoles fue pacífica, los atropellos, vejaciones y su ambición desmedida por las riquezas, el oro, y la exportación de los indios, como esclavos, hacia La Española, y otras islas del Caribe y luego más tarde hacia el Perú desencadenó la rebelión, la oposición y el rechazo de los nativos en contra de los conquistadores.

2. Hay constancia de que algunos barcos que llegaban de La Española o de Cuba, vendían a los españoles de Honduras, vino, vinagre, aceite, cazabe, carne y maíz, lo anterior a trueque de esclavos con los que regresaban a las islas para comercializarlos. Es así que en 1526, el gobernador Diego López de Salcedo informa a la Audiencia en 1526 de lo siguiente: “vinieron aquí [al Puerto de Trujillo] un navío de La Española y un bergantín de la ysla Fernandina, los quales traxeron algunas cosas, que quando llegué aquí avían vendido a trueque de esclavos”7

Según el historiador José Milla8, en su obra “Historia de la América Central”, relata que para el año 1516, se registra en el territorio insular de Centroamérica la primera rebelión y matanza indígena, específicamente en la isla de Guanaja, cuando el gobernador de Cuba, Diego de Velásquez, concedió licencia a varios castellanos para que explotasen el cabotaje en el Golfo de Honduras y comerciasen y capturasen varios indígenas para venderlos (como esclavos) en las Antillas (La Española), la operación tuvo sus fallas por cuanto los nativos Guanajeños, en dos ocasiones se escaparon de sus captores (una vez en La Habana y otra en Guanaja), no sin antes matar a varios españoles, quienes al final se repusieron y masacraron a todos los indios que pudieron9.

3. La rebelión de Pizacura y Mazatl
Con la fundación de San Gil de Buena Vista (1524, por Gil González de Ávila) se registra la segunda rebelión, que se manifiesta a la llegada de Hernán Cortés a Honduras y su paso por la zona norte y el litoral del caribe al incrementarse las vejaciones y por consiguiente la rebelión de los indios. Es en estas rebeliones en donde se comienza a mostrar la recia y valerosa personalidad de los caciques e indígenas de la nueva provincia de Honduras. Estefanía Salgado estudiante hondureña de la Southern Illinois University Carbondale, en un trabajo de investigación presentado para la obtención de Máster en Arte y Ciencia: “Crueldad y Tiranía en la Conquista de Honduras en el Siglo XVI”, nos relata los hechos así:

“Por ejemplo, los poblados de Chapagua y Papayeca contaban con aproximadamente treinta pueblos y fueron liderados por los caciques Pizacura y Mazatl. Tras la declarada rebeldía de los caciques, Cortés mandó a ahorcar a Mazatl y esclavizó a más de 100 rebeldes incluyendo al cacique Pizacura (M. Barahona 187). Esto demuestra la crueldad del conquistador Hernán Cortés en Honduras y él mismo lo narra en su Quinta Carta de Relación dirigida al emperador Carlos V:

“Se hizo proceso contra ellos, e hizóles guerra y prendiéronse hasta cien personas que se dieron por esclavos y, entre ellos se prendió a Pizacura… Con la prisión de este y de otro mancebo que pareció ser el señor natural, y con el castigo de haber hecho esclavos aquellos ciento y tantas personas que se prendieron, se aseguró toda esta provincia, y cuando yo de allá partí quedaban todos los pueblos de ella poblados y muy seguros y repartidos en los españoles (R. Bardales 117)”10.

De hecho, Hernán Cortés dio por esclavos a algunos de los indígenas que se alzaron contra los españoles e incluso los herró en el rostro con un hierro propio11.

Luego de la partida de Cortés, de Trujillo hacia México en 1526, las cosas no mejoraron para los indios en el sector del litoral del Caribe, actual Colón y Olancho. En 1527 se registra otro levantamiento en Olancho. El historiador Robustiano Vera nos relata este acontecimiento: “El modo como atacaron a los de Olancho fue bastante ingenioso. Se había exigido a los indios por los españoles que llevasen a esa población atados de cañas i de paja para techar las casas i entre estos atados ocultaron los arcos, las flechas, las macanas i espadas i de repente todos toman sus armas dando contra los españoles, que no los esperaban, un ataque, i de este modo mataron a quince de ellos i a veinte caballos. Una de las víctimas fue el célebre (Juan de) Grijalba, que tan buen nombre dejó en la historia por su prudencia i moderación”12.

4. La rebelión de Copan Galel
Poco se conoce de este guerrero indómito que trasciende la leyenda por su valentía, liderazgo y capacidad de mando militar. Es mencionado por Hernando de Chávez cuando en 1530 le opuso tenaz resistencia a su pretensión de conquistar el territorio de lo que es hoy Chiquimula, Citalá, Ocotepeque y parte de Copán. Se dice que ante la tenaz resistencia el español Juan Vásquez de Osuna, montado sobre un caballo, abrió una brecha en las defensas de la ciudad con lo cual los españoles lograron la derrota. Este acontecimiento lo registra el historiador guatemalteco don Francisco Antonio de Fuentes en su obra “Historia de Guatemala o de Recordación Florida” S. XVII y publicada en Madrid en el año 1882. En su capítulo VI: De las guerras que tuvieron que sostener los españoles en la provincia de Chiquimula (páginas 151-156), en donde se detalla en extremo la bravura de este cacique y los indios que combatieran, por años en contra de Hernando de Chávez. Derrotado Copán Galel, se refugió en Citalá y años después, por consejo de sus caciques logró la paz con los españoles. No se da cuenta de la fecha de su muerte solo se registra su retiro personal en el sitio conocido como de Real de Minas de San Andrés13 (hoy municipio de La Unión, Copán).

5. Las masacres de Olancho.
Por otro lado, el explorador e historiador William V. Wells, en su libro “Explorations and Adventures in Honduras” nos hace un recuento de los escritos del misionero Bartolomé de Las Casas, que, en su reporte de 1536 al Rey Carlos V, se refiere a las matanzas de indios y las atrocidades cometidos por los españoles contra los nativos de la región de Olancho:
“… Los reyes y príncipes del país fueron quemados hasta morir o eran tirados a los perros para que los despedazaran por partes;… Solo en esta provincia masacraron a veinte mil hombres,..”14.

De hecho, Hernán Cortés dio por esclavos a algunos de los indígenas que se alzaron contra los españoles e incluso los herró en el rostro con un hierro propio

6. El Cacique Cicumba.
La conquista de San Pedro Sula, cuya batalla final aconteció el 13 de agosto de 1536, cerca de lo que hoy es Potrerillos, en donde las fuerzas de Pedro de Alvarado, al mando del capitán Lorenzo de Godoy se enfrentaron al cacique Cicumba (Señor de Ticamaya). Este evento histórico, de un valor militar inigualable, registra el hecho de la movilización vía marítima, en 50 canoas, con aproximadamente 1300 indígenas navegando desde la bahía de Chetumal (actual México) al mando del español renegado, don Gonzalo de Guerrero, quien liderando este contingente de guerreros vino en auxilio del cacique Cicumba. Luego de una cruenta y feroz batalla los españoles resultaron vencedores. La muerte de Gonzalo de Guerrero, quedó registrada para la historia, en la carta del gobernador de Honduras, Andrés de Cerezeda, al día siguiente de la batalla, el 14 de agosto de 1536… “Y andaba este español, que fue muerto defunto, labrado el cuerpo y en hábito de indio”…15

Mientras tanto, el cacique Cicumba, derrotado en esa batalla, se somete a las tropas españolas y al cabo de un año, en 153716, se convierte al cristianismo, como premio se le concedió el derecho de establecerse con sus indios en el pueblo de Santiago, repartimiento de San Pedro de Sula. No existe registro del año de su muerte (algunos atribuyen de que fue dejado a morir de hambre) ni el lugar de su entierro, sin embargo, Cicumba, sería uno de los últimos guerreros que aún en su derrota logró, como un verdadero líder, sobreponerse, y ante los cambios inexorables, ayudó a su pueblo a forjarse un nuevo y prometedor destino. Nos toca ahora a los hondureños honrar a este héroe olvidado17.

7. La rebelión de los Caciques Entepica y Elempira o Lempira.
Nombre, de origen lenca, significa “Señor de la Sierra”. Los indígenas lencas opusieron tenaz resistencia a los conquistadores españoles, particularmente en la región occidental de Honduras. En las crónicas españolas se dice que la lucha se prolongó por más de seis meses. Entre 1535 y 1537 el cacique que unificó las tribus en contra de los conquistadores fue Entepica, quien luego de una ardua y larga campaña decidió otorgarle al cacique lempira (un joven y valiente guerrero), la potestad de dirigir la lucha en contra de los españoles en la comarca de Cerquín, localizada en el departamento que en la actualidad lleva su nombre. La versión más reciente refiere que el héroe indígena murió luchando cuerpo a cuerpo con el soldado español Rodrigo Ruiz. La muerte de Lempira, encontrada en la Probanza de Méritos, un documento redactado en México en 1558 por Rodrigo Ruiz, y descubierto por Mario Felipe Martínez Castillo en el Archivo General de Indias de Sevilla.

Esa rebelión, inicialmente liderada por el cacique Entepica, es relatada en términos generales por don Hernán López de Gómara:

“Es tierra fértil de mantenimientos y de mucha cera y miel. No tenían plata ni oro, teniendo riquísimas minas de él, ca no lo sacaban, ni creo que lo preciaban. Comen como en México, visten como en Castilla de Oro, y participaban de las costumbres y religión de Nicaragua, que casi es la misma mejicana. Son mentirosos, noveleros, haraganes; empero obedientes a sus amos y señor. Son muy lujuriosos, más no casan comúnmente sino con una sola mujer, y los señores con las que quieren. El divorcio es fácil entre ellos. Eran grandes idólatras, y ahora son todos cristianos, y es su obispo el licenciado Pedraza. Fue por gobernador a Honduras Diego López de Salceda, al cual mataron los suyos con yerbas en un pastel. Fue luego Vasco de Herrera, y arrastráronle después de haberlo muerto a puñaladas. Entró a gobernar Diego de Albítez, y diéronle yerbas en otro pastel. Como andaban tan revueltos, no poblaron, antes despoblaron y destruyeron pueblos y hombres. Gobernó tras estos Andrés de Cereceda, y por su muerte, Francisco de Montejo, adelantado de Yucatán, el cual fue allá el año de 35 (1535) con ciento y setenta españoles entre soldados y marineros. Cercó luego el peñol de Cerquín, y ganóle en siete meses, con pérdida de muchos españoles, ca el peñol era fuerte y los indios animosos, los cuales ahorcaron a la vela porque se durmió en el mayor hervor del combate. Castigo fue de hombres de guerra. Tomó también por hambre el peñol de Jamala, ca quemó quince fanegas de maíz Marquillos, negro. Pobló muchos lugares, y entre ellos a Cumayagua y a San Jorge, en el valle de Blanco (hoy Olancho), y reformó algunos otros como fueron Trujillo y San Pedro, cerca del cual hay una laguna donde se mudan con el viento de una parte a otra los árboles con su tierra, o mejor diciendo las isletas con los árboles”18.

Lempira es hoy, el héroe indígena más recordado y venerado de la historia de Honduras. El historiador militar guatemalteco el general Pedro Zamora Castellanos en su obra Vida Militar de Centroamérica (Guatemala, segunda edición, 1966) en el Tomo I, pagina 63-66, hace una apología del valor y virtudes militares de los caciques Lempira y Entepica.

Para 1542, cuando ya la conquista había terminado, se calcula que del total de la población indígena de las Hibueras apenas sobrevivieron unos pocos miles, los que no habían sido torturados, herrados, esclavizados y/o enviados a las Antillas o al Perú, habían muerto producto de vejaciones, enfermedades o masacrados.

Durante la conquista, por ejemplo, Francisco Montejo gobernador de Honduras en 1536, notó el efecto aniquilador del dominio español cuando informó que, en Naco (una floreciente ciudad comercial nahua), al noroeste de la provincia, fue aniquilada y que sus 10,000 habitantes fueron reducidos a 45 individuos (Chapman 3). El despoblamiento en toda la colonia fue drástico. Linda Newson (El Costo de la Conquista. 1992) agrega que “la población indígena de Honduras se redujo en un 95% en un período de cincuenta años19.

La ultima rebelión y oposición a la conquista se registra entre los años 1610 y 1612, cuando el capitán Alonso Daza, tratando de conquistar los territorios de Taguzgalpa (hoy La Mosquitia) y Tologalpa (hoy las Segovias), acompañó a unos frailes para la cristianización. En el proceso fueron atacados por los indios perdiendo la vida (decapitados) el capitán Daza, los frailes y los soldados20.

Continuará…

1 Zelaya C., Marietta Uitdewilligen Sucelinda: “Apuntes Históricos Sobre el Ejército Nacional 1877-1911” Tesis. UNAH. 1984. http://www.tzibalnaah.unah.edu.hn:8080/bitstream/handle/123456789/2788/Ts-00001.pdf?sequence=2&isAllowed= y

2 Carlos Luis Napoleón Bonaparte (París, 20 de abril de 1808-Londres, 9 de enero de 1873) fue el único presidente de la Segunda República Francesa (1848-1852) y, posteriormente, emperador de Francia entre 1852 y 1870, bajo el nombre de Napoleón III, siendo el último monarca de Francia. https://es.wikipedia.org/wiki/Napoleón_III_Bonaparte

3 Leiken, Robert S. y Rubin, Barry (Editores): The Central American Crisis Reader: The essential guide to the most controversial foreign policy today. SUMMIT Books, NY. 1987. Página 61.

4 Ídem, pagina 58.

5 Vera Robustiano: Apuntes para la historia de Honduras. Imp. El Correo. Santiago de Chile. 1899. Página 79. Disponible en: https://archive.org/stream/apuntesparalahis00vera#page/n5/ mode/2up

6 Mena Cabezas, Ignacio R.: Los Chortis de Honduras en la encrucijada. Tradición, identidad y globalización. Revista del IHAH, año 34, Vol. XXV No. 2. 2009. Tegucigalpa, Honduras. http://eprints.rclis.org/14200/1/YAXKIN25No2.pdf

7 Fernández Morente, Guadalupe: HONDURAS Y EL ESPACIO ECONÓMICO DEL CARIBE, 1524–1550. Proyecto de Investigación. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2427678.pdf

8 José Milla y Vidaurre. (1822 – 1882). Periodista, novelista e historiador guatemalteco.

9 Citado por Alvarado García, Ernesto. “Los forjadores de la Honduras Colonial” Conferencia ante el Paraninfo de la Universidad Central. Honduras. 15 de enero, 1938. Documentos del Archivo del Museo Militar de Honduras.

10 Salgado, Estefanía M.: Crueldad y Tiranía en la Conquista de Honduras en el Siglo XVI. Southern Illinois University Carbondale. 2012. http://opensiuc.lib.siu.edu/gs_rp

11 Archivo General de Indias: Audiencia de Guatemala 39, R.1, N.1. “Carta de Diego López de Salcedo”, 1526. Citado por Guadalupe Fernández Morente: Honduras y el Espacio Económico del Caribe, 1524–1550. © MESOAMÉRICA 42 (DICIEMBRE DE 2001), PÁGS. 165–198.

12 Vera R.: Apuntes para la historia de Honduras. Imp. El Correo. Santiago de Chile. 1899. Pág. 81. University of California Libraries. https://archive.org/stream/apuntesparalahis00vera# page/n5/mode/2up

13 Fuentes y Guzmán de, Antonio: Historia de Guatemala o Recordación Florida. S. XVII. Madrid. Luis Navarro, Editor. Colegiata No. 6. Julio de Zaragoza, 1882. Páginas 151 a 156. Disponible en: https://archive.org/stream/compendiodelahis-

21juar#page/156/mode/2up/search/Copan+Galel

14 Wells, Williams V.: “Explorations and Adventures in Honduras, Comprising Sketches of Travel in the Gold Regions of Olancho ….” New York. Harper & Brothers, Publishers. Franklin Square. 1857. Páginas 454-55. Disponible en: http://books.google.com/books?id=PVcCAAAAYAAJ&pg=PR23&dq= Explorations+and+Adventures+in+Honduras&hl=es

15 Archivo General de Indias, Sección Gobierno, Audiencia de Guatemala, legajo nº 39, Remez nº 6. Disponible en: https:// es.wikipedia.org/wiki/Gonzalo_Guerrero

16 Citado por: Sheptak, Russell N. Research Fellow. Archaeological Research Facility. Universidad de California, Berkeley. “Noticias de un cacique indígena de la época colonial: Una contribución a la historia colonial de Honduras” Conferencia en el VII CONGRESO CENTROAMERICANO DE HISTORIA. Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Tegucigalpa, 19 al 23 de julio, 2004.

17 Núñez B. Jose Luis: 13 de agosto. Artículo publicado en el rotativo La Tribuna. Tegucigalpa Honduras. Agosto 2007.

18 López de Gómara, Hernán: Historia General de las Indias, capitulo LV. http://www.biblioteca.org.ar/libros/92761.pdf

19 Salgado, Estefanía M.: Crueldad y Tiranía en la Conquista de Honduras en el Siglo XVI. Southern Illinois University Carbondale. 2012. http://opensiuc.lib.siu.edu/gs_rp

20 Zamora Castellanos, Pedro: Vida Militar de Centroamérica. Guatemala. Segunda edición. Editorial del Ejército. 1966. Tomo I, página 68.