Bajo un manto de dolor fueron retirados los restos de un padre y su hijo, ambos ultimados el lunes anterior al interior de un centro de salud de la colonia Alemania, ubicada al norte de Comayagüela.
Se trata de Mario Roberto Cubas Flores (59), y su vástago Júnior Antonio Cubas Girón (30), quienes trabajaban como vigilantes en el centro de Salud.
Ambos parientes murieron tiroteados, cuando se encaminaban a cerrar el centro de salud donde se ganaban la vida honradamente, siendo atacados supuestamente por pandilleros fuertemente armados, quienes entraron por la fuerza al inmueble y sin mediar les quitaron la vida a tiros.
Supuestamente los dos familiares murieron a manos de los “mareros” porque recientemente habían obtenido enemistades personales con antisociales que mantienen atemorizados y operan en las conflictivas Alemania, Villa Franca, Las Pavas y sus alrededores.

Después de ser asesinados, los cuerpos de padre e hijo fueron trasladados a la morgue capitalina y ayer al mediodía fueron retirados por sus demás parientes.
Con muestras de auténtico dolor, impotencia y temor a más represalias los dolientes decidieron no manifestarse sobre lo sucedido.
Luego de las diligencias respectivas, personal forense entregó los dos cuerpos.
Los cuerpos de Mario Roberto y Júnior Antonio Cubas fueron trasladados hasta la montaña de La Botija, comunidad de Zambrano, Francisco Morazán, donde finalmente serán enterrados.