En un basurero público se ha convertido el antiguo edificio donde funcionó por muchos años el Instituto Atlántida, ubicado en la calle La Fuente, en el centro histórico de la capital.
Los desechos contaminan el medio ambiente de la zona, en la que funcionan algunos negocios de venta de comidas, tiendas y abarroterías.
La suciedad no solo es perjudicial para la salud de las personas que permanecen en el lugar, sino que le da mal especto a la ciudad, ya que en la zona opera un punto de taxis colectivo y un punto de buses “rapiditos” de la ruta Centro-Cerro Grande.
Pese a que hay una ordenanza municipal para que los pobladores del centro saquen su basura en horas nocturnas, que es cuando pasan las unidades recolectoras, la gente hace caso omiso y tiran la basura junto al inmueble a cualquier hora.
Varios de los afectados, entre ellos, transportistas, pasajeros, comerciantes y peatones, solicitan a las autoridades municipales que limpien la calle y multen a quienes arrojen desechos.