Diferentes tópicos

Por Jaime Martínez Guzmán
Exsecretario de Educación

A.- Los maestros deben reflexionar
Ya están por transcurrir dos meses de funcionamiento anormal del sistema educativo público del país, cuando los maestros, unos voluntariamente y otros prácticamente obligados por compañeros activistas politizados, abandonan las aulas y el servicio educativo, para asistir a las asambleas informativas, manifestaciones callejeras y tomas de vías públicas. Esos docentes politizados, ahora azuzan a los estudiantes para que encapuchados se tomen los centros educativos e impidan el servicio de clases. Hasta personajes izquierdistas de ONGs de derechos humanos andan en esta innoble tarea, tal como lo denunció un director de un instituto capitalino.
Los maestros deberían reflexionar y apreciar el daño irreversible que se está ocasionando a sus alumnos y padres de familia, al no recibir a cabalidad su formación cognitiva y axiológica. Deben darse cuenta que están siendo utilizados políticamente, por personas que buscan figuración en ese campo, manipulándoles con la mentira de la privatización y una supuesta afectación de su estabilidad laboral. Ellos piensan, ilusoriamente, que votarán al gobierno del Presidente Hernández, comprometiendo al magisterio en una lucha estéril. Deben considerar que mientras más días lectivos se pierdan, más deberá prolongarse el calendario escolar para cumplir con los 200 días de clase.

B.- La insurrección legislativa
La bancada del Partido LIBRE en el Congreso Nacional está provocando verdaderos y vergonzosos zafarranchos, con gritos, ruidos con pitos y vuvuzelas, quema de textos de la Constitución, tira de petardos en el hemiciclo y agresiones a la junta directiva. Así, boicotea las sesiones de dicho órgano legislativo a lo que ellos llaman “insurrección legislativa”.

Arguyen que esta actividad la desarrollan porque no se procede a nombrar los representantes ante los nuevos organismos que se han creado para dirigir la actividad comicial: El Consejo Nacional Electoral y el Tribunal de Justicia Electoral. Ellos exigen, ilógicamente, que se nombren dos personas de su escogencia, aún sin que se haya aprobado la nueva Ley Electoral que definirá las maneras de elegir a los integrantes de estos organismos y determinar las funciones que a estos entes correspondan. Es como “comerse la liebre, antes de haberla cazado” o como ha dicho el presidente del Congreso “poner primero la carreta antes que los bueyes”.

Ellos están sabidos y seguros, por lo ya consensuado políticamente, que LIBRE, oportunamente, contará con representación en esos y otros organismos. Se perciben otros motivos de trasfondo en su “insurrección legislativa”. Pareciera que no quieren que se discuta y apruebe una nueva Ley Electoral, como para que quedando vigente la actual, continuar con sus estrategias de confrontación y tener siempre los pretextos de fraude electoral, dada su decreciente popularidad sin su alianza anterior y no tener opciones de acceso al poder al no contar con personajes políticos de peso electoral.

C.- Los encapuchados de la UNAH
Definitivamente es deplorable que hayan resultado heridos de bala algunos estudiantes, en un enfrentamiento de la Policía con encapuchados, cuando al ser desalojados de las vías públicas adyacentes a la UNAH, fueron a refugiarse en sus predios, lo que ya es consuetudinario. Esta vez los policías al ser atacados con bombas incendiarias molotov y chimbas penetraron algunos metros a la UNAH, en persecución de sus atacantes. Ello ha resultado en duras críticas, principalmente, de la izquierda nacional, por la supuesta violación de la autonomía universitaria.

Serios e ilustrados analistas han dicho que la UNAH no es un estado dentro de otro estado y que las fuerzas del orden pueden y deben penetrar a ella cuando se está cometiendo un delito. También lo pueden hacer a petición de sus autoridades. Ya debieran hacerlo, cuando no pueden resolver el problema que ocasionan unos pocos encapuchados, impidiendo que miles de estudiantes reciban sus clases y cometiendo actos vandálicos dentro de la universidad misma.

Esos encapuchados no se saben si son o no estudiantes. Son jóvenes manejados por políticos inescrupulosos que no solo los han ocupado para los desórdenes universitarios, también para el vandalismo y atentados contra la propiedad pública y privada, infiltrados en las manifestaciones y tomas de vías públicas de otros sectores. Creen, ilusoriamente, como sus manejadores, que así votarán al gobierno del Presidente Hernández Alvarado. Imberbes estudiantes de educación media, azuzados por profesores irresponsables, están siguiendo su ejemplo de encapucharse.