El ministro adjunto de Relaciones Exteriores de Alemania, Niels Annen, estuvo de visita en Honduras durante 22 horas como parte de una gira por Nicaragua y El Salvador. Antes de marcharse, compartió con LA TRIBUNA sus impresiones sobre los motivos del viaje.
—¿A qué obedece su visita?
Estoy en una gira por Honduras, Nicaragua y El Salvador y fue una muy buena oportunidad de fortalecer lo que siempre ha sido una estrecha y cordial relación entre Alemania y Honduras.
—¿Traía algún interés en especial?
Yo creo que nos encontramos francamente en tiempos difíciles, tenemos una presión enorme del sistema multilateral del sistema de las Naciones Unidas y por eso, en Alemania existe una más alta atención a lo que sucede en América Latina y el ministro de Asuntos Exteriores ha dicho que debemos trabajar más con nuestros amigos en la región y por eso fue una decisión natural de visitar Honduras
—¿Con quiénes se reunió?
Con el representante de las Naciones Unidas (Igor Garáfulic) para informarme sobre el proceso del diálogo de las negociaciones entre los diferentes partidos políticos y sobre el sistema de la MACCIH para luchar contra la impunidad y con gente de la vida política del país, el ministro de Defensa y una larga discusión con el Presidente de la República.
—¿Cuál fue su mensaje en estas reuniones?
Para mí es muy obvio que Honduras hizo un esfuerzo exitoso para fortalecer la democracia, después de la última elección con la crisis post electoral, estamos observando una cultura de la desconfianza que nos preocupa, no va a ser cosa de Alemania resolver los problemas hondureños, pero, como amigos del país, creo que estamos dispuestos a facilitar un diálogo, ese fue mi mensaje.
—¿Qué tan necesarias son las reformas electorales?
Son necesarias para evitar que vuelva a ocurrir algo como lo que ocurrió después de la última elección. Hace falta llegar a un acuerdo sobre las reglas del juego, pues la reforma electoral es una gran oportunidad para la vida política y democrática de Honduras porque, así como en otros países, que solo aceptando la institucionalidad y la neutralidad de un sistema electoral, es posible que el ganador pueda gozar de la legitimidad que necesita para gobernar y los perdedores puedan aceptar una derrota electoral sin perder su cara y su posición democrática y por eso es deber de nosotros, las Naciones Unidas, apoyar este proceso de una manera exitosa.
¿Tiene el gobierno de Alemania algunas condiciones puntuales para mantener el respaldo a Honduras?
Estoy convencido de que algunas de las sugerencias se hacen con todo respeto. Nuestra amistad con Honduras no tiene condiciones, eso es bien claro, pero también es bien claro que tenemos una empresa en general, que es fortalecer las instituciones en gobernabilidad y democracia.
¿Hablaron sobre las migraciones masivas de Honduras?
Aproveché para hablar de estos fenómenos sociales como la migración, porque nos preocupa mucho las imágenes que se producen en la frontera con Estados Unidos y sabemos que muchos hondureños están afectados con esta situación.
¿Alguna solución de parte de su gobierno?
Estamos hablando con el gobierno para ver qué podríamos hacer para mejorar la situación económica del país, incentivos para que no se vayan del país, además del cambio climático que tiene un fuerte impacto en Centroamérica y Honduras. Alemania ha contribuido a los programas humanitarios afectados por este fenómeno. Tenemos una agenda bilateral muy intensa y ha sido muy importante hablar de esta agenda bilateral.
¿Su gobierno le pone atención al tema de corrupción?
Le pone una muy alta atención. La corrupción tiene el potencial de destruir por dentro una democracia y hay que también entender que este fenómeno no es aislado sino que tiene relación con el narcotráfico. Honduras, con toda la belleza, tiene la desventaja de estar en medio de los países productores y los consumidores del norte por eso tenemos que apoyar la institucionalidad.
¿Habló sobre la MACCIH?
Tuve la oportunidad de hablar con el Presidente sobre el mecanismo de la MACCIH, porque puede ayudar a contribuir en la lucha contra la impunidad y la corrupción con un gran impacto de imagen tanto adentro como afuera del país.
¿Qué impresión se lleva de Honduras?
Tengo que decir, a veces leo artículos en la prensa alemana sobre Honduras, las maras y pandillas y la gente a veces tiene la impresión que todo es un caos, que no se puede caminar un metro sin ser asesinado, o algo así, es muy triste porque Honduras tiene un potencial enorme, yo solo estuve 22 horas, no es mucho, pero mi experiencia es que la gente tiene una gran hospitalidad y una vocación de mejorar la situación del país.
¿Cree que se exagera lo que se dice afuera sobre Honduras?
Es lamentable que a veces se reduzca la imagen de un país como Honduras a un fenómeno como la tasa de homicidios, que es horrible, pero esa no es la imagen completa de Honduras, por eso tenemos la responsabilidad de hablar de toda la vida cotidiana de este país.
¿Su gobierno tiene pensado advertir a sus ciudadanos que no vengan a Honduras como lo hace Estados Unidos?
No. Creo que es nuestro deber informar a nuestros ciudadanos de que existen ciertos riesgos, eso es lo que estamos haciendo, pero es un aviso a la ciudadanía alemana pero no tenemos una alerta o aviso de no viajar a Honduras, eso no es necesario.
¿Sintió sinceridad entre los líderes políticos sobre las reformas electorales?
Bueno, yo soy político, por eso a veces, la vida política no es fácil, se trata de tomar decisiones importantes y defender las posiciones de cada partido, pero nosotros en Alemania no tenemos esta polarización y este nivel alto de desconfianza y me preocupo, pero no es algo que Alemania pueda resolver.
¿Pudo hablar con todos los líderes que quería?
Yo quería hablar con una gran cantidad de personas de diferentes campos políticos de que existe la posibilidad de reformar la Ley Electoral en consenso y esa oportunidad no se debe perder, porque con tantos desafíos que tiene Honduras, sería una catástrofe que se repitiera lo que vimos después de las últimas elecciones.
¿Cree que Honduras supere todos estos desafíos?
Estoy convencido que el pueblo de Honduras tiene la fuerza y la voluntad de fortalecer su democracia, mejorar los sectores más pobres. Honduras tiene recursos, su gente, una capacidad enorme pues la responsabilidad del gobierno y los líderes políticos de ponerse de acuerdo sobre algunas reglas básicas como en otros países que demostraron que eso no es imposible. Tengo la impresión que nadie quiere poner en riesgo la vida de los propios ciudadanos, por eso me voy con una imagen de un país con muchos desafíos pero con la certeza de que este país tiene la capacidad de resolver sus problemas y nosotros como amigos tenemos la voluntad de apoyarlos. (EG)