¡OTRO «LAPSUS LINGUAE» DEL PRESIDENTE?

CONSULTA No. 4,154: De la fiel lectora y radioapasionada, María Teresa Gálvez, desde Minas de Oro, Comayagua.

Averiguática amiga, Vilcast: En las últimas campañas mediáticas de los diálogos escuché la siguiente frase del presidente Hernández: “Y les saludo de una manera especial a los hondureños que están aquí, pero también a los amigos de Honduras”… Se parece mucho a la que dijo en la toma de posesión, parodiando a la “Honduras de aquí y a la Honduras de allá”…

Qué nos puede decir al respecto, acláreme si es un “lapsus linguae”, o de qué se trata este error gramatical. Espero pacientemente su respuesta por este digno medio o por Expreso Gramatical, Radio América. Muy agradecida.

DEFINICIÓN: Efectivamente, la perorata existe en diferentes formas en los vicios del lenguaje, los rodeos, las muletillas y las palabras innecesarias empobrecen el estilo. Por ejemplo, la siguiente expresión no debe proliferarse como “valga la redundancia” y que reiteradamente la pronuncian los periodistas o reporteros, al momento de transmitir una noticia, ellos no advierten el error de redundancia y creen salvar su nota con decir “valga la redundancia”, por decir palabras precisas, exactas.

En el caso que nos ocupa, la última expresión del presidente Hernández: “Y les saludo de una manera especial a los hondureños que están aquí, pero también a los amigos de Honduras”… él no reconoce que es un error y políticamente cree es apropiado. Por lo tanto, avalada por mi amigo el gordo el Diccionario de la lengua española, es un error involuntario al hablar; y pudiera ser por el agotamiento así como lo escribió Sigmund Freud “el lapsus se produce cuando aquello que la persona quiere decir entra en conflicto con un pensamiento o deseo inconsciente de la misma. Pese a que el acto fallido queda expuesto en su propia manifestación, entender el porqué del lapsus puede ser complicado ya que la explicación no suele ser asequible a nivel consciente”.

Tomemos el ejemplo de un candidato a diputado que realiza un discurso con la intención de seducir a los votantes. El hombre quiere mostrarse como alguien honesto que forma parte de un nuevo partido político. El candidato pretende resaltar su honestidad e indica: “Les puedo asegurar que, si soy elegido, habrá corrupción”. Por supuesto, su intención era señalar: “Les puedo asegurar que, si soy elegido, NO habrá corrupción”. Un lapsus lo llevó a cometer ese fallido que podría interpretarse como una manifestación inconsciente de lo que cree que pasará en caso de ganar la elección.

Además de todo lo expuesto, tendríamos que señalar que también existen los conocidos como lapsus de memoria.

Estos son de carácter momentáneo y consisten en que una persona, de manera involuntaria, se equivoca o se olvida cuando intenta recordar algo en concreto.

Cuando tienen lugar aquellos, hay que prestar especial atención ya que, por regla general, vienen a indicar que el individuo tiene un problema de tipo mental aunque, a veces, pueden ser simple síntoma de estrés o agotamiento. (Fuente virtual: https://definicion.de/lapsus/).

MI APOSTILLA: Así como muchos presidentes y personas en el globo terráqueo es clásico apuntar «errare humanum est», en cristiano “errar es de humanos”; pero, sí recuerdo que a diferencia del expresidente M. Zelaya, él sí que cometía muchas faltas en la sintaxis e innumerables “lapsus linguae”, tanto que jamás los advirtió ni trató de rectificarlos. Barbarismos como: “coyontura” por coyuntura; “descriminar” por discriminar y “previlegio” por privilegio, tres registros que dejó marcados en algunos de sus seguidores, diputados y periodistas que aún los repiten y no los enmiendan.

En mi pantalla lingüística del Día 7, sábado 30 de mayo, 2009, P. 9B, publiqué con el título “LAPSUS” DEL PRESIDENTE ZELAYA, cuando trató de evocar el Padre Nuestro, en la entrega del Premio Periodístico Álvaro Contreras, CPH, a Renato Álvarez, el 25 de mayo, 2009, el cual transcribo:
Padre Nuestro que estás en el cielo,

Santificado sea tu Nombre.

Venga nosotros tu reino. Hágase Señor tu voluntad,

Así en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día,

Perdónanos nuestros pecados

Así como nosotros perdonamos a los pecadores.

“Y danos hoy…”

Y hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo…

“Disculpen… ¡pueden sentarse por favor!…”

¡Por lo visto dentro de la sintaxis, el sujeto, verbo y predicado, andan en modo “avión”!

Recuerden que corrijo con amor, para reflejar la realidad de nuestro idioma español y el lenguaje que es la forma de expresión del pensamiento, a través de esta única Sección Pecadillos Idiomáticos, Diario La Tribuna.

Desde Tisingal y todos mis refugios idiomáticos, en especial este, se despide en Cristo, su averiguática amiga, trabajadora del lenguaje y por la cultura hondureña, VILCAST