Mujeres a presidencia de Guatemala

Por Noé Pineda Portillo
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En Centroamérica, al igual que en Latinoamérica, han sido los hombres los que han colmado el escenario de las elecciones presidenciales y de otros cargos administrativos gubernamentales y escasa participación de la mujer, excepto en los últimos años, donde se han dado más oportunidades de participación.

Las primeras mujeres en el mundo que asumen el puesto de primer mandatario están como primer ministra la señora Sirimavo Bandaranaike, que asumió el cargo en Sri Lanka (antes Ceylan) en 1960, le siguieron Indira Gandhi, en India, en 1966 y Golda Meier, en Israel en 1969. En América Latina, la primera mujer que llegó a la presidencia de su país, fue una argentina, María Estela Martínez, en 1974, siendo vicepresidenta, a la muerte de su esposo, el presidente Juan Domingo Perón, ascendió al cargo de la presidencia.

Pero en realidad, la primera latinoamericana presidenta electa por votación popular fue la nicaragüense Violeta Barrios de Chamorro en 1990, la segunda la panameña Mireya Moscoso en 1999 y la tercera, la chilena Michelle Bachelet en 2006.

En Centroamérica, en los últimos años, solo hemos tenido a doña Laura Chinchilla en Costa Rica como electa presidenta en 2010, y después solamente candidaturas presidenciales en los restantes países de la cintura de América, como diría el poeta Pablo Neruda.

Ahora la semana pasada, en Guatemala, se votaron para presidente y vicepresidente de la República, 160 diputados al Congreso Nacional, 20 diputados al Parlamento Centroamericano y 340 corporaciones municipales.

Como resultado de tales elecciones, según el Tribunal Supremo Electoral (TSE), con 97% de las mesas escrutadas, dan a Sandra Torres 25.67% de los sufragios, seguido de Alejandro Giammattei con 13.93 %. Se requiere 50% de los votos para ganar en primera vuelta. Otros candidatos fueron Roberto Arzú, Edmont Auguste Mulet Lesieur y Thelma Cabrera. Esta última, sacó la quinta posición, 10% un 1% menos que Mulet. Es decir, no deja de ser significativo su porcentaje si observamos los demás. La segunda vuelta para los dos primeros ganadores se realizarán en agosto 2019.

Esto es lo interesante del caso, la participación de la mujer indígena, aunque ya lo había hecho Rigoberta Menchú antes, con Thelma Cabrera de 43 años, es una campesina defensora de los derechos humanos y de la tierra; es impulsada como candidata por el Movimiento de Liberación de los Pueblos (MLP), el único partido de tendencia de izquierda que por primera vez participa en las elecciones. Es la agrupación más grande y fuerte del campesinado guatemalteco. Aboga por la nacionalización de la energía eléctrica tras denunciar abusos en las tarifas, promueve la refundación del estado con una Asamblea Nacional Constituyente, popular y plurinacional.

En fin, aunque estos cambios se ven un tanto distantes, no dudamos que la participación femenina y sobre todo la indígena sea de grandes perspectivas para Guatemala y los demás pueblos de América.