Miguel Ángel Mencía del Cid
Correo [email protected]
En nuestro recorrido por las regiones de esta original y bella patria, nos sorprendió la elevada iniciativa de las familias rurales en el aprovechamiento de los recursos disponibles.
Los pobladores del departamento de Valle tienen elevada habilidad en la elaboración de jarros con decoraciones, en la misma zona se aprecia capacidad comprobada en la fabricación de aperos de pesca, penetrando en la etapa semindustrial al construir lanchas con fibra de vidrio, respaldando a los pescadores artesanales en la reducción de costos al adquirir lanchas de alta calidad, fabricadas en la ciudad puerto de San Lorenzo.
En La Esperanza, Intibucá, mujeres emprendedoras fabrican vino de papa, de arrayán, de durazno y de otras frutas de la zona. Se destacan los encurtidos y viajando a los territorios lencas del mismo departamento se podrá comprar ropa lenca selecta, con diferentes colores, fabricada por las unidades de hilados y tejidos de esos grandiosos pueblos originarios.
En el valle del río Guayape el visitante es sorprendido con el delicioso vino de coyol, podrá saborear las súper rosquillas, platos de carne de alta calidad y lácteos en toda presentación.
Muchas costumbres de Olancho se conservan en la zona oriental de Honduras, en vista de que hasta 1869, El Paraíso era parte del gran Olancho, lo cual permitió que algunas tradiciones y costumbres vivan en la zona oriental: platos típicos, vino de coyol.
Si nos remontamos a la costa norte se destacan las famosas “baleadas”, los vinos elaborados por las comunidades afrohondureñas y diferentes artesanías.
La idea central de este artículo es aclarar a propios y extraños que en forma espontánea y natural en todo el territorio nacional se desarrolla la economia local, la misma genera riqueza, motiva el circulante, estimula el ahorro y promueve la inversión local para sobrevivir y vivir dignamente para elevar la calidad de vida en esas regiones, nunca olvidaremos los esfuerzos que realizan los productores de café al aprovechar ese grano en la elaboración de vino, pan y diferentes subproductos, se reconocen las presentaciones de derivados del café en Lempira, Ocotepeque, Santa Bárbara; y oro en Comayagua, El Paraíso y en San Marcos de Colón por medio de COCASAM.
La creatividad del hondureño es real, las fortalezas son permanentes y la visión de vida en esas comunidades se mantiene desarrollando la economia local en diferentes campos: huertos familiares integrados, procesamiento del cacao; un ejemplo digno es el sector de Peña Blanca, Cortés, destacándose los centros turísticos como Los Naranjos.
En este resumen, se presenta la visualización general de la economía local y su relación con las “P”.
Con la finalidad de reorientar nuestras ideas en el desarrollo de generación de bienes y servicios enmarcados en la revitalización de la economía:
. Producto
. Presentación
. Plaza
. Precio
. Promoción
. Publicidad
. Posicionamiento
Las 7 “P” tendrán que aplicarse en forma inteligente, desde la selección de los materiales para hacer nuestro producto final, preferentemente hasta alcanzar el posicionamiento del producto o servicio en el mercado.
En próximos artículos hablaremos de las técnicas prácticas para crecer y desarrollar con Omar, Aída y Said.