“Atrincherados” seguían anoche agentes de Fuerzas Especiales

Los miembros de la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales (DNFE) mantienen un paro indefinido de “fusiles caídos” y su punto de “atrincheramiento” son las instalaciones del antiguo Comando de Operaciones Especiales “Cobras”, ubicado en el barrio El Rincón de Tegucigalpa.

Por tercer día consecutivo los denominados policías “Tigres” y otros agentes preventivos que se han sumado a la huelga, se mantuvieron encerrados en ese comando, exigiendo prebendas laborales y denunciando hostigamiento, abuso de autoridad.

En un documento redactado por los mismos agentes también se denuncia acoso laboral y sexual, discriminación, exclusiones y exceso de trabajo a mujeres policías dentro de la institución policial.

De esta forma, los policías proseguían en “misas negras” y acuartelados en esas instalaciones y a la espera de una respuesta del gobierno a sus peticiones.

Por su parte, la Secretaría de Seguridad, en conferencia de prensa, el miércoles anterior, ordenó revisar las jornadas laborales de los miembros de la carrera policial, debido a la duplicidad de turnos programados.

Además, se ha notificado que desde enero la Secretaría de Finanzas conoce de un requerimiento de fondos para hacer efectivo el incremento en la partida de sueldos y salarios de los policías.

Los miembros de la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales (DNFE) seguían acuartelados en las antiguas instalaciones de los “Cobras”, esperando una respuesta positiva a sus peticiones.