Repudian saqueos y piden castigo contra los vándalos

Un repudio general externaron este jueves distintos sectores luego de los actos vandálicos que nuevamente dejaron pérdidas millonarias a grandes, medianas y pequeñas empresas, principalmente en la capital del país, donde se vivió otra noche de terror con toma de calles y robo a tiendas y almacenes.

Entre miércoles y jueves se produjeron atracos en Tegucigalpa y Comayagüela, al filo de la medianoche, el presidente de la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe), Juan Carlos Segovia, reportó cerca de cinco gasolineras asaltadas.

Los delincuentes entraron a las tiendas de conveniencias y arrasaron con todo a su paso, especialmente, las bebidas alcohólicas, según se constató. En los alrededores de la colonia Kennedy, turbas rompieron vitrinas y se llevaron cuanto pudieron, en las cercanías del mercado zonal Belén también se adentraron en varios almacenes y salieron cargando electrodomésticos, muebles y celulares.

Los saqueos se han vuelto recurrentes, en mayo hubo actos vandálicos cuando arrecieron las marchas de maestros y médicos. Ahora son los transportistas que esta semana se tomaron las carreteras exigiendo un pago fijo por traslado de mercancías. Las manifestaciones son aprovechadas por delicuentes para atracar los comercios, según voceros de la iniciativa privada.

El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa (CCIT), Guy de Pierrefeu, consideró que “la situación económica está siendo afectada de una manera brutal por todo este alboroto popular”.

“Esos son delincuentes, no se puede calificar a alguien que entra a una tienda a robar como un manifestante político. Ahí llamamos a las autoridades a que procedan a capturar a estas personas y los procesen como delincuentes que son”.

“Lo grave -dijo- es que las ambiciones políticas de algunas personas se están llevando al país a un caos, a una situación de ingobernabilidad”. “Es una pérdida económica irreversible y el cierre de más empresas, es más pérdida de empleo y más pobreza para Honduras”.

Por su lado, el director ejecutivo de la CCIT, Rafael Medina, dijo estar “preocupado y alarmado por los saqueos y los actos vandálicos”. “Ayer fue un caos”, al agregar al clima de violencia, la huelga de brazos caídos de elementos de seguridad.

“No es un país para la inversión; la inversión extranjera, creo que en algún momento, tendrá que poner una pausa en Honduras. No es la Honduras que nosotros queremos, estos actos vandálicos son condenables”. “Nosotros exigimos que las autoridades cumplan con su deber, que respeten los manifestantes y protejan la seguridad pública y privada”.

El dirigente obrero Humberto Lara también demandó el castigo a los vándalos, no obstante, se mostró en contra de la medida del gobierno de militarizar las ciudades porque “más se va a revolver la gente y aquí habrá más muertos. Mi consejo es que no tiren esos militares a las calles”. (JB)