Jueces de la Sala I del Tribunal de Sentencia con Jurisdicción Nacional, condenó a una pena de 23 años de reclusión a la ciudadana Norma Idalia Mejía Rodríguez, como autora penalmente responsable de los delitos de lavado de activos y almacenamiento ilegal de arma prohibida en perjuicio de la economía y la seguridad interior del Estado de Honduras.
El Tribunal le impuso a la encausada una pena de 15 años por el delito de lavado de activos y ocho años más multa de cinco mil lempiras por el de almacenamiento ilegal de arma prohibida, que sumadas hacen un total de 23 años de reclusión que esta deberá cumplir en Concurso Real.
Mejía Rodríguez, como consecuencia del fallo también fue condenada a las penas accesorias de inhabilitación absoluta e interdicción civil por el tiempo que dure la pena principal.
En el proceso el Ministerio Público además acusó a Norma Idalia, por el delito de almacenamiento ilegal de arma de uso comercial, sin embargo, al no haberse acreditado el mismo, el Tribunal determinó absolverla por dicho delito.
Los hechos refieren que entre los años 2008 y 2015 la encausado tuvo un incremento patrimonial en bienes muebles e inmuebles como en sus cuentas bancarias por la cantidad de 1 millón 948 mil 523 lempiras con 26 centavos.
En el año 2015 la autoridad competente tuvo conocimiento que en la casa de la encausada ubicada en la colonia Monte Verde de Tegucigalpa se vendía droga, por lo que los agentes procedieron hacer labor de vigilancia en la vivienda donde al realizar un allanamiento del inmueble dentro de una cómoda se encontró una arma de fuego tipo subametralladora con 31 cartuchos, así como otra arma tipo escopeta la que según ella había dejado guardada su exsuegro antes de partir hacia Olancho, de igual manera en medio de dos colchones se encontró la cantidad de 900 mil lempiras, por lo cual fue detenida y remitida a la Fiscalía.
Mejía Rodríguez según las investigaciones fue pareja sentimental del extinto narcotraficante Santos Evelio Fúnez García asesinado al interior de la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto estaba recluido por el delito de tráfico de drogas, además era el sobrino de la también traficante de drogas Teresa de Jesús Cruz García, conocida como “Mamá Tere” acusada varios años atrás de dirigir una red de tráfico de drogas en la colonia San Miguel y sus alrededores, por ese ilícito guardó prisión en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social, donde falleció en 2007.