Escuela de Fuerzas Especiales del Ejército de honduras formando para alcanzar objetivos tácticos con valor estratégico

Mayor de FFEE
Ubaldo Rodríguez Chinchilla

“Por esta boina verde, símbolo de la esperanza perenne de ver convertida a mi nación, en la mejor del mundo”. “Por ese día en el que se me pida ser, lo que audazmente proclamo, el mejor guerrero de Honduras” pensamientos e ideas del coronel de Infantería Carlos Rodríguez y del teniente coronel de Fuerzas Especiales Gustavo Álvarez, ahora propiedad de la historia de las Fuerzas Especiales en Honduras y marcadas por siempre en el corazón de quienes ostentan el honor de ser graduados de este prestigioso centro de adiestramiento de operaciones especiales.

Personal entrenado, organizado y equipado para cumplir misiones especiales, definición amplia de ser especialista de fuerzas especiales. Entrenado tácticamente para cumplir con su lema “Lo que sea, cuando sea, donde sea”. Sin importar las inclemencias del clima, la adversidad del terreno, el tipo de crisis o la situación que impere, estos soldados especialistas requieren cumplir con objetivos tácticos según su planificación, pero que a la vez resultan o inciden como parte de la planificación político-estratégico del más alto nivel de mando y toma de decisiones en Honduras.

Bajo esta necesidad de contar con un centro especializado para formar al soldado especialista, después de mucho tiempo que este personal se formó y capacitó, bajo el concepto y modalidad del Primer Batallón de Fuerzas Especiales como centro de adiestramiento y unidad operativita, se crea la Escuela de Fuerzas Especiales el 24 de abril del año 2014 y de esta forma el Ejercito y las Fuerzas Armadas de Honduras puedan contar, con un centro de adiestramiento especializado para operaciones especiales, a parte de la operatividad de la unidad especial de combate antes mencionada, pero sí, ambas sincronizadas valorizando la experiencia, lecciones aprendidas y el nivel de rendimiento que exige la misión.

Y para un centro de adiestramiento táctico con visión estratégica, indispensable contar con los más altos niveles de calidad en cuanto al personal certificado para impartir cátedra o instrucción, las facilidades y ayudas de instrucción idóneas, que permitan el mejor ambiente de enseñanza y seguridad para el alumno, así como los programas, diseños curriculares y planes de instrucción actualizados, verificados e incluso puestos aprueba bajo criterios de evaluación rigurosos para corroborar los estándares exigidos para el graduado como especialista.

El Primer Batallón de Fuerzas Especiales y ahora la Escuela de Fuerzas Especiales del Ejército ya instituida como tal, crearon el sistema de enseñanza en operaciones especiales en Honduras, al recibir en sus aulas principalmente a quienes tiempo después fundaron y continúan fundando centros de adiestramiento o unidades de similares estándares. Como el Comando Especial Cobras, especialistas de la Policía de Fronteras y fundadores del Comando Especial Tigres, ahora denominados con mucho honor y prestigio, Fuerzas Especiales de la Policía Nacional, así como miembros de las Fuerzas Especiales Navales, equipos especiales de la Fuerza Aérea Hondureña e incluso de la Policía Militar del Orden Público. Honrando así a su escuela, alumnos distinguidos.

Y este personal graduado, altamente calificado y certificado en planificación y conducción de operaciones especiales, contra terrorismo, contra narcotráfico, telecomunicaciones, expertos en combate urbano, protección de dignatarios, especialistas en rescate, en inteligencia, reconocimiento especial, alpinismo militar, artes marciales, defensa personal, supervivencia, primeros auxilios y asalto aéreo entre otros.

Hoy en día forman parte fundamental en estados mayores, como entes asesores de los escalones de toma de decisiones y mando de las Fuerzas Armadas, Comandos Especiales como el de Protección del Bosque y la Naturaleza, unidades y fuerzas con misiones especiales como: la Unidad de Operaciones de Mantenimiento de Paz, la Unidad Humanitaria de Rescate, la Guardia de Honor Presidencial, la Fuerza Nacional Anti Maras y Pandillas, la Fuerza Nacional de Control de los Centros Penales y Fuerza Nacional Contra el Narcotráfico. Además, con mucho honor, del Comando de Operaciones Especiales, Primer y Quince Batallón de Fuerzas Especiales.

No menos importante es la conformación y destacada participación en los diferentes equipos de fuerzas comando que además de representar con excelentes resultados a Honduras a nivel internacional, sirven de modelos de evaluación, verificación y actualización bajo medidas de alta rendimiento del adiestramiento en operaciones especiales para el soldado hondureño.

Al igual que bajo la premisa de ser entrenadores por excelente, el graduado de la Escuela de Fuerzas Especiales es factor determinante en los centros superiores de educación militar como el Colegio de Defensa Nacional y la Escuela de Comando y Estado Mayor, así como en los principales centros de capacitación del personal militar del Ejército, como la Escuela de Aplicación para Oficiales, Escuela de Inteligencia y demás Escuelas de las Armas. Más relevante aún, su participación en la formación de cadetes y alumnos en la Academia Militar de Honduras General Francisco Morazán, Escuela de Suboficiales y Centro de Adiestramiento Militar del Ejército.

Hombres y mujeres, todos soldados, que pasaron, pasan y seguirán pasando por las aulas y polígonos de tiro de la Escuela de Fuerzas Especiales del Ejército, siéntanse orgullosos de ser legatarios del General Francisco Morazán y como él, luchen por permitir que en Honduras more la libertad y la justicia. Por que solo así, es como se gana el honor y la gloria.