Duros controles para una licencia de armas de fuego

Para los hondureños atrás quedaron los tiempos en los que podían comprar todas las armas de fuego que quisieran. También es cosa del pasado que menores de veintiún años anden armados. Todo cambió a partir del 8 de mayo del 2019.

Esa es la fecha en que entró en vigencia la nueva Ley de Control de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y Materiales Relacionados, de la que se espera contribuya a la paz y seguridad del pueblo hondureño.
La Ley de Armas de Fuego fue aprobada después de una larga espera de décadas en la que los distintos Congresos Nacionales, por distintos motivos, no pudieron ponerse de acuerdo.

Sin embargo, el presidente Mauricio Oliva insistió e impulsó el proceso con el compromiso de darle al pueblo hondureño una normativa que tenga un impacto en la reducción de los índices de violencia.

“Esta Ley contribuirá a la paz y seguridad del pueblo hondureño. Es el fruto de una amplia socialización con diferentes sectores, sociedad civil, derechos humanos, seguridad y justicia. Parecía algo imposible, pero con diálogo, paciencia y consensos logramos”, dice Mauricio Oliva, presidente del Poder Legislativo.

NO ES ASÍ NOMÁS
Hoy, aquel hondureño que desee comprar armas debe pasar por exámenes rigurosos psicométricos, psicológicos y también toxicológicos.

Se debe realizar un examen toxicológico para evidenciar la inexistencia de adicciones a psicofármacos, estupefacientes o bebidas alcohólicas; será practicado por personal autorizado por la Secretaría de Seguridad.

También -dice Márquez-, se necesita un examen para evaluar la conducta y personalidad del solicitante, certificado de haber aprobado el curso para el manejo de armas de fuego, constancia de antecedentes penales emitidos por el Poder Judicial; la constancia de vecindad extendida por la municipalidad del lugar de residencia.

De igual forma, deben de presentar sus antecedentes y demostrar que no ha habido ningún problema de violencia doméstica o de algún otro tipo de violencia social.

“Solo así podremos asegurarnos que las personas que portan una licencia de tenencia y portación de arma no las usarán de manera indebida”, señala el diputado Nelson Márquez, quien fue presidente de la Comisión Especial de Dictamen de la nueva ley.

Esta ley de armas destaca, entre otras cosas, el hecho de que una persona para que tenga acceso a un permiso para la tenencia y portación de armas debe contar con al menos de veintiún años de edad -agrega- Márquez.
Otro tema importante -dice Márquez-, es que serán instalados paulatinamente, de acuerdo a los ingresos que se generen por la aplicación de la misma ley, hasta cuarenta y cuatro laboratorios en todo el territorio nacional; esto permitirá que las personas no tengan que viajar hasta Tegucigalpa y San Pedro Sula para poder acceder a una licencia de tenencia y portación.

Para Márquez, la clave para crear la Ley de Armas fue un proceso participativo en el que fueron escuchados todos los sectores interesados en este tema.

“Los diputados de todas las bancadas logramos entender que no es un tema político sino un tema de seguridad territorial y de seguridad ciudadana y que nos puede ayudar a bajar los índices de violencia”, señala Márquez.

Mientras tanto, ´la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ACNUDH), en su informe anual Honduras 2018, indicó que espera que la Ley de Armas de Fuego, contribuya a la reducción de la violencia en Honduras.