José Víctor Agüero Aguilar
En esta segunda entrega centraremos nuestra atención en conocer cuáles son las principales causas que originan que muchos padres estén ausentes de manera corporal, emocional y espiritual con su cónyuge e hijos.
Algunos factores que impactan en la estabilidad emocional de los padres
Conflictos internos. Hay personas que libran en su interior grandes batallas: Pensamientos fatalistas, baja autoestima, temores, miedos, angustias, ansiedad, soledad, depresión y sentimientos de inseguridad, todos estos elementos impactan directamente en su estabilidad emocional.
Un individuo enfermo por dentro no puede aspirar a tener relaciones saludables al contrario se tornan ásperas y conflictivas, sufriendo las consecuencias la pareja e hijos que ven en uno de sus progenitores a una persona aislada, desorientada y perturbada que físicamente está cerca de su esposa/o hijos pero su mente está envuelta en grandes nebulosas que lo oprimen y consumen física como mentalmente
Presiones económicas. Las deudas tienen un impacto demoledor en el hogar, una pareja endeudada no anda bien anímicamente, son presas de la ansiedad y depresión, no hay paz en su interior, al final los hijos ven a unos padres atribulados, confundidos, irritados y distantes, que están más preocupados como salir de sus deudas que pasar algún tiempo de calidad con ellos, hay un ausentismo emocional y físico abrumador que se percibe.
Conflicto de parejas. Los pleitos frecuentes de las parejas frente a los hijos tiene un impacto devastador y contribuye a profundizar el distanciamiento entre padres e hijos tornándose relaciones frías donde priva el desprecio y descontento, la soledad arropa a los hijos que ven con desconcierto como sus progenitores se exhiben sacando a flote el resentimiento, la amargura y la falta de perdón que existe entre ambos.
Presiones laborales. Un clima laboral áspero y conflictivo genera anticuerpos que si no son neutralizados en debida forma, lo que va desencadenar es en un sismo demoledor que va arrasar con la armonía y estabilidad en el hogar. La escena es típica padres que llegan al hogar malhumorados e impacientes a descargar contra sus hijos y cónyuge toda su furia, cólera y amarguras por situaciones no resueltas en su escenario laboral, esto incide de manera directa en generar un clima de inestabilidad y tensión en el hogar.
Insatisfacción sexual. Una pareja insatisfecha en la cama es un volcán a punto de erupcionar. La insatisfacción sexual constituye uno de los mayores problemas que afrontan hoy en día las parejas, que de no tratarse con la madurez del caso va repercutir negativamente en la relación con el cónyuge y los hijos. Una esposa que pasa enojada, irritada, amargada e impaciente todo el tiempo habría que revisar si es que su esposo o pareja no la está satisfaciendo sexualmente.
En el próximo artículo compartiremos algunos consejos y recomendaciones que contribuyan a edificar puentes donde se fomente la integración familiar. Espérelo…