Cansados de pedir ayuda para que le reparen los techos al centro educativo, ayer niños, maestros y padres de familia del Jardín de Niños Gabriela Mistral, de la colonia La Travesía, de Tegucigalpa, se fueron a recibir clases a la calle.
Desde las 7:00 de la mañana, los menores de edad, salieron con sus cuadernos, pupitres y demás útiles para apostarse en medio de la vía pública a recibir clases en el inclemente sol como una forma de protesta para ser escuchados por las autoridades de educación.
El establecimiento se está cayendo a pedazos y representan una inminente amenaza para la integridad de los niños, aducen los docentes y padres de familia.
Una de las maestras de ese establecimiento educativo, Katherine Cerrato, manifestó que los niños no pueden seguir bajo riesgo en un kínder donde el techo se cae a pedazos.
“El techo está bastante dañado y se nos ha estado cayendo, por eso decidimos sacar a los niños y llevarlos a recibir clases a la calle, para que las autoridades nos escuchen”, manifestó la educadora.
Agregó que “tenemos vario tiempo de estar solicitando a Idecoas (Instituto de Desarrollo Comunitario, Agua y Saneamiento) a la Secretaría de Educación, a los de Copeco (Comisión Permanente de Contingencias) y hasta diputados del Congreso Ncional pero nunca dan repuestas”.

Cada vez que llueve, se ven obligados a salir de las aulas, porque los alumnos se mojan, además les da temor que les caiga encima parte de la infraestructura.
Asimismo, se les están dañando los libros de una pequeña biblioteca, un pequeño laboratorio y varias áreas del establecimiento.
Sin embargo, el mal estado no solo es de la infraestructura, sino del inmobiliario con sillas, pizarrones y demás utensilios en precarias condiciones.
“Aquí tenemos más de 70 alumnos en dos jornadas y no podemos seguir arriesgándolos y si las autoridades no nos dan repuestas, seguiremos llevándolos a la calle para que reciban clases en la vía pública”, sentenció Cerrato.
En tanto, los padres de familia se llevaron a sus hijos para sus casas, a la espera que las autoridades res resuelvan el problema de infraestructura en el kínder.
:::: OPINIONES
Da tristeza
Yolanda Rio (Madre de familia): “Da tristeza ver a los niños recibir clases en estas condiciones, que el techo ya por poco les cae de sombrero y no es justo que se les tenga en el riesgo, por pura desidia de las autoridades que se preocupan por nuestros niños”.

No los merecen
Iris Burgos (Madre de familia): “Los niños no se merecen estar en estas condiciones con estos techos podridos que, afortunadamente no les cayó encima ese montón de tablas, pero ellos ya no pueden estar en esa situación de peligro, pero no lo vamos a permitir”.